"Ciò che sta dietro la parola" es un proyecto artístico-literario creado por Cristina Arribas González cuyo título en italiano significa:
Proyectos | Cristina Arribas González
Sobre Ab Radice (I). De estigmas
AB RADICE (I). De estigmas | Cristina Arribas González
Título: Ab radice (I). De estigmas
La femme racine | Cristina Arribas González
-I-
Fille de mes yeux
Où es-tu, je ne te vois plus
Tu es là, dans les détails, dans l’immense
Entourée de présences et de passages
Détachée de cette Racine
Faire de moi une patrie
Sola
Rodeada de presencias y de pasos
Pero sola
Desprendida de esa Raíz
Caja de autor | Cristina Arribas González
Título: 3º ACTO: UNA SOLA MUJER ACTO-Una mujer sola
Ciò che sta dietro la parola. Pensamiento
Ser D Arte. Colección
Hija De La Raíz | Cristina Arribas González
Título: Hija De La Raíz: El corazón, la rosa y sus máscaras
Cristina Arribas González | Artista radical e integral
Cristina Arribas González (Madrid, 1986) es una creadora radical e integral: poeta, pintora, editora, artista gráfica y visual. Su obra es una manifestación de diferentes disciplinas: literarias, escénicas y visuales.
En el 2013 exhibió sus primeras obras plásticas en un proyecto titulado Ciò che sta dietro la parola. A través de la pintura manifiesta o recurre a una visión poética primogénita del concepto de ser potencialmente esencia.
En el año 2015 presentó, en la Ciudad de las Artes de Alcorcón, Ser D Arte, una exposición pictórica y fotográfica dedicada al artista en resonancia con la naturaleza de su ser y la materia simbólica y onírica de su experiencia.
En 2019 expuso Procesos en el Centro Sociocultural Norte‑Universidad de Móstoles, una reflexión sobre el proceso creativo y el dibujo como parte intrínseca de la obra.
Ha creado portadas para sus propios libros —como "La tierra que emana" (2016) o "La derecha que amó a la izquierda" (2015)— y desarrollado exposiciones e intervención artísticas que fusionan poesía, pintura, dibujo, diseño, fotografía, performance y obras audiovisuales.
Poesía y edición de autor
Debutó con Memorias de una voz (2013), seguido de La derecha que amó a la izquierda (2015), La tierra que emana (2016), Propias (2018) y La luz del instante (2019, junto a Ana Vega Toscano).
En 2024 publicó De todas Rosas, con 42 poemas de economía expresiva y voz intensa.
Y en enero de 2025 Amor no. Agua y Fe, un texto estructurado en tres actos líricos —“La puerta invisible”, “Prometeo” y “Deyanira”— que exploran amor, miedo y poesía como prolongación del alma.
En junio de 2025 cerró esta trilogía poética con Me mueve el amor para quererte, compuesta de tres poemas‑río que profundizan en el flujo de conciencia, el dolor, la memoria femenina y la esperanza.
Temáticas y estilo
Su obra se caracteriza por economía expresiva, saltos de pensamiento, elipsis y un verso nítido cargado de ambigüedad.
Explora la identidad femenina, la memoria y el dolor creador.
Ejemplo: “Mi amor por el dolor / sacrificio de una estirpe / de mujeres / que ya no existen…”
La poesía aparece como válvula de superación, esperanza y reencuentro con una raíz personal y colectiva.
Contribución cultural
Integra disciplinas en un formato de libro‑objeto, combinando diseño gráfico y contenido poético.
Estética influenciada por poetas intimistas (Pizarnik, Pozzi) y cineastas como Tarkovsky, reflejando un discurso audiovisual y confesional.
Destaca por su apuesta por la hibridación entre diferentes artes; su voz lírica intensa y su capacidad para convertir el dolor y la memoria en obra poética y visual. Su trilogía reciente marca un punto culminante en una trayectoria llena de búsquedas expresivas y compromiso con el lenguaje como raíz del ser.
Conexión estética entre arte y poesía
Cristina Arribas genera una experiencia interdisciplinar donde sus imágenes visuales dialogan con su voz poética. Esa estética sensorial se basa en una poética de lo fragmentario, lo evocador y lo introspectivo —una obra cuya fuerza reside tanto en el silencio como en el trazo o el verso –.
*Cristina y sus flores, diseño visual*
Índice poético
Sé finalmente sin ti. No soportes tu imagen. Sé finalmente sin nombre.
Siempre he estado decidida
Pero todo es mentira
No sé romper el silencio
Me quedé con esa imagen
Un sombrero, dos encuentros
Mi último amor
Los estigmas
Los viernes
Será porque te quiero
Antes que anochezca
Los 33
Aleluya
Una postal, entre tinieblas
Un día antes
Los poemas sin la madre, el primer amor
Los sonidos del silencio
Las palabras del señor, amor, amar
La sociedad de las mal maneras
El ser siente y expresa como las raíces de
un tronco a la tierra
*Índice poético libro próxima publicación*
Poema del alma | "Ninañawi Otorongo"
Soy fuego antiguo,
ME MUEVE EL AMOR PARA QUERERTE | reseña
Me mueve el amor para quererte
En el lapso de poco más de un año, entre 2024 y 2025, la escritora y artista plástica Cristina Arribas González (Madrid, 1986) ha dado a conocer una interesantísima trilogía poética que, tras las entregas tituladas De todas Rosas y Amor no. Agua y fe, llega ahora a su fin gracias a Me mueve el amor para quererte. Y resulta curioso: pareciéndose más al primer libro del ciclo en cuanto a su extensión, Me mueve el amor para quererte tiene mucho más que ver, en lo que atañe a su estructura, con lo ofrecido por la autora en el segundo poemario de la trilogía. Ello, de entrada, nos habla de hasta qué punto se hallan orgánicamente dispuestas las tres partes del todo; y, una vez leída la tercera y última entrega, de cómo esa suerte de tres cantos vibrantes que habían estructurado Amor no. Agua y fe proyectan su acertada sombra sobre los tres extensos poemas de tipo moderno, sobre los tres “poemas río” que vertebran ahora las páginas de Me mueve el amor para quererte.
Si elijo aquí la denominación “poema río” en lugar de la de “canto” es por razón de un matiz, a mi juicio, sumamente importante. Cierto que los cantos de Amor no. Agua y fe se hallaban deliberadamente lejos del patetismo, la épica o la solemnidad, mas no menos cierto es que los extensos poemas de Me mueve el amor para quererte surgen de un tipo de escritura para el que el flujo de conciencia se antoja un elemento decisivo; probablemente, el elemento decisivo. Así pues, el muy reconocible estilo de la autora —su concisión, sus elipsis, sus saltos mortales, su ambigüedad admirablemente nítida— se adentra aquí en la selva de lo profundo intuitivo, de lo magmático visible. Como si una incandescencia a ráfagas continuas fuese dando forma y contenido a las tres composiciones que equivalen a los tres segmentos, fuertemente entrelazados, de la obra: “Allí donde el amor nos encuentre / Del dolor que tuve ahora tengo el amor que tengo”, “Yo seré esa loca” y “La herencia”. A todo ello habría que añadir una novedosa inclinación hacia la narratividad, o hacia cierto enfoque narrativo atenuado, lo cual contribuye a asentar las diversas manifestaciones de un flujo de conciencia que, sin embargo, y como nunca antes en la presente trilogía de Cristina Arribas, se libera al extremo de rechazar cualquier conato de direccionalidad explícita.
Escribe la autora: “Éste es el universo de las estrellas mestizas / Donde vagan los tripulantes del dolor”. Y más adelante podremos leer: “Mi amor por el dolor / sacrificio de una estirpe / de mujeres / que ya no existen / que yo creé / que quizás con locura / pronuncié en aquel lugar / donde habitaban las raíces”. Así quedan ya reunidos los temas fundamentales, o mejor dicho, las áreas temáticas fundamentales de la obra; áreas con múltiples ramificaciones en la propia praxis compositiva, y que basculan entre raigambre y memoria, mundo y condición femenina inmanente, desapariciones y creación salvífica, amor y dolor. “´Llegué por el dolor a la alegría”, cantó el añorado José Hierro, mientras que Cristina Arribas desvelará que rescata “con fe / el pasado / de los tentáculos de la rabia”, para añadir después: “Si pudiera ser alegría / tendría el aspecto de un grito”. Y eso es, y hacia eso se proyecta, todo el contenido de Me mueve el amor para quererte; en realidad, toda la trilogía que Me mueve el amor para quererte viene a clausurar ahora con audacia expresiva, con genuinas sorpresas, con acierto y altura. Estamos ante el intento supremo de superación del dolor —y de su rabia aparejada— a través de la palabra poética, que no es sino encendida memoria gracias a la fe indeclinable en la creación literaria y artística. De ahí el amor: el amor vivo e incólume a pesar de todas las tormentas. Y por supuesto la esperanza, el grito alegre de la esperanza, ya afinada en la lucidez: “No regreses a donde fuiste feliz. / Regresa al horizonte”.
Reseña de poeta español Antonio Daganzo en la revista Entreletras (8 de junio de 2025).
Carta a María | Alejandra Teherán
Uno escribe un deseo al escribir: Sería deseable poder interrumpir el dolor.
A
veces pienso que mi mente es demasiado para este mundo. Pero me acuerdo
de ti, María, y pienso que para ti, también, y no me siento tan sola.
En
la búsqueda del infinito siempre encuentras una verdad inquebrantable: El
horizonte. Esa quizá sea tu elección; el encuentro con la palabra quizá
para mí ha sido su búsqueda de color. No encuentro más amor que expresarle a un
ser querido mis ideas. Armonizarlas es complejo, lo sé pero podrás
contemplarlas como la voz de un ciego. Encuentras poesía en la opinión, en la
comprensión de lo enseñado. Las personas cambian, María, te lo dice alguien que
jamás se hubiera imaginado tener una sobrina, una sobrina que llevara el
nombre de su abuela, María.
Sabes
mejor que yo que los dolores irán y vendrán, ¿sabes que el dolor es una forma
de mantenerse vivo? Es una forma infligida de dolor a través del espíritu, es
curioso que lo diga alguien como yo. ¿No crees? Alguien que espera que no seas
como ella. Pero sí alguien como yo espera mucho más de ti misma…te quiero, nos
une un canto imposible, yo quise tanto a la otra María, la primera, que es
imposible no amarte a ti, todavía no tienes una personalidad tan definida pero
ya observo tanto carácter en ti como lo tenía yo. Y serás la elegida, la que
una y deshaga este linaje…No ser María, tampoco es malo, yo fui Alejandra. Tengo
una extraña inclinación por acabarlo todo antes de tiempo. Vivir en paz no es
fácil, es mucho más que difícil, es distinguir las herramientas que nos
catapulten al amor más allegado, aférrate al amor, al tuyo propio, y no se lo
des a nadie, porque nadie no sabrá cómo tratarlo, invéntate un nombre, quizá
para no ser tú o ser alguien más que tú, pero nunca se lo des a nadie. Nadie no
sabrá tratarlo como se merece.
Querida
María tu vida ha de ser el comienzo de una gran aventura, suena cursi lo sé,
pero es tan cierto, sobre todo los primeros años, querrás correr despavorida,
eso espero, y ver mundo, espero que las compañías aéreas tengan vuelos baratos.
Tu tía viajó un poco por inercia, viajó un poco por necesidad. Me ahogaba tanto
que viajé, luego hice otras cosas, como escribir, desear y por último amar. Qué
gran engranaje, María, este tan ansiado lugar en la tierra, a mí me costó
nacer, pero finalmente lo hice y sé que mamá está orgullosa, tu abuela, también
lo estará de ti.
María cómo estás hoy… has abierto tus preciosos ojos, no dejes de ser tan auténtica como el corazón te desee, también deberás aprender a calmar tu ímpetu y tu pasión, son desvelos propios del ser humano, como mujer te querrán joder, joder en todos los sentidos de la palabra, pero eso no te debe condicionar a la hora de tomar tus propias decisiones. Esto es salvajemente importante, no olvides que tus decisiones son tuyas, compártelas con los que te quieren tal y cómo eres, con los demás lo sabrás en el momento adecuado, no te enfades con ellos, muchas veces es falta de autoestima, solo déjalos y sigue tu camino, porque María cuando uno se abre al amor, llegan seres infinitos para quererte y para alzarte allá donde tus pasos te aproximen. Cerciórate de contar con tus ángeles, recuerda este número 111, ese es el número de las elegidas para amar. Sigue tu instinto, lo tienes muy desarrollado, el vínculo femenino es fuerte en esta familia, y no te dejes llevar por la desidia, entiende tus ritmos, todo llega y todo de alguna forma se pierde, pero queda tu firmeza, que tu firma sea preciosa. Firma con todas las letras y no te olvides de ninguna. Porque tu clan es de dos.
Y si eres alguien más no pasa nada, desarróllate
en la paz del espíritu, sin soportar cruces ajenas, cada uno tiene su propia
cruz, cariño, si la tuya es grande busca personas que te llenen la cruz de
flores, las hay vivas y muertas. El mundo retrae a las personas, pero también
las convierte en únicas. No temas a los magos, ni a las magas, tú tía lo es, ¿por
qué tener miedo a la magia? La magia es el resultado de la belleza, y tu
belleza interior te hará tremendamente carismática. No temas a la envidia, deja
que suceda, y agradece, ese el mayor poder para combatirla, tu tranquilidad de
espíritu te disipará las dudas que vayan existiendo. No temas convivir con la
herradura, es poderosísima. Sólo da cuando lo sientas de verdad, como contar,
sé honesta pero tampoco seas flexible a tus feroces razones para no serlo.
Dudar es de sabios pero también es de necios, y en su infinita inteligencia debes
conocer su derrota. Debes conocer las líneas, las líneas nos someten pero
también nos liberan, aprende de ellas aunque tu deber no sea seguirlas. Nada es
recto si tú no lo quieres, obvia cualquier consejo que no venga de alguien que
quiera lo mejor para ti, y eso cómo se sabe, jamás se sabe del todo, pero la
decisión te hará entender que lo fue, cuando te sucedan cosas que tú y solo tú
podías saber.
Si
alguien te regala un espejo, mírate para asegurarte que estás ahí, el tiempo
pasará y verás cosas diferentes, pero no te deprimas, sigue adelante con paso
firme, y permítete perderte.
La
idea de fin está presente en todos nosotros, María, nos perdemos entre abismos
demasiado insignificantes, cuando significan ya es demasiado tarde. Pero en la
finitud encontramos un camino fuerte de aprendizaje, los caminos son al fin un
lugar donde determinar nuestras acciones.
Somos
seres de ámbitos diferentes, no cierres tus puertas a una sola posibilidad,
eres una mujer con infinitas posibilidades para crear conceptos nuevos, caminos
nuevos, y tus motivaciones no deberán ser expuestas sin que su intención se
manifieste en cada una de ellas. No olvides el significado, la esencia de toda
respuesta está determinada por su significado.
Sé
alma, se vuelo, sé tierra, sé cada una de las cosas que te hagan sentir libre,
feliz y en movimiento. Captarás tu luz en movimiento.
Nadie
es infinitamente feliz, siempre hay una desgracia que interrumpe un instante
pero también hay un instante lleno de belleza. Tu tía capta instantes, lo lleva
haciendo toda su vida, porque es en el gesto más pequeño donde encuentras una
verdad infinita. La muerte también es infinita para los vivos.
A
veces siento que he adquirido una personalidad que no es la mía.
Pero
no te preocupes, los actores van y vienen dentro de nosotros. Nos mantienen
despiertos por si acaso.
Madrid, 22 de febrero del 2018
Cuerpo político (Arte y enfermedad) | Los cuerpos del buho (LOS HOMBRES NO SON BUENOS)
Título: Cuerpo político (Arte y enfermedad): Los hombres no son buenos
No ser nadie | Un poema
El mayor triunfo en esta soledad hallada
es no ser nadie
no tener que titubear ante la masacre intelectual
salvarse del título en el anonimato del animal
Vivir a contracorriente como la libertad del agua
Llegar a morir sin nombre
con profundidad de nombres robados
logros y triunfos vertidos
No ser nadie
es recodar que la máscara
te llevó hasta aquí
porque llevaste presagios
sin fin
a la disolución del alma
amaste sin fin caras equivocadas
adoraste ídolos perdidos
No ser fin
...
*Para libro homónimo de próxima publicación*
Me mueve el amor para quererte | Cristina Arribas González
Título: Me mueve el amor para quererte
Significar con un nombre | Ediciones actuales
Título: Devuelta al cuerpo: De camino al cuerpo
Título: Si en el ensueño hablara
Reedición | Libros de autor
Título: La memoria habitada: Caída de ti
Título: Memorias de una voz
Un poema. Español-italiano | Cuerpo político
Retrocedo a los lugares del miedo
donde catapulté la ira con ansiedades e insultos
y tuve púas como palabras en mi boca
Como dentro de mí
Queriendo ser palabras
puras
Arrojé odios
para arrancarme el daño
Que me dejó
que me dejó donde había lugares escondidos queriendo limpiar las heridas
donde el cuerpo en psicosis de espectros me abandonó
En esa ira alcancé palabras
Palabras que oía en despertares
para esculpidas
provocar al dolor
Donde el amor me abandonó
tuve ganas
de arrepentirme, pero recordé
aquella niña que los tenía
que tenía tanto amor
y quise defenderla
En el ahora del cuerpo
En la firmeza de la adultez
en las palabras que son insultos
que antes fueron malos tratos
No podría decir tratos de amor
Quise acunarla con una melodía
que me traía del más allá
otras niñas que en relojes sin manecillas ardieron en bocanadas de fuego
Cigarrillos en mano
Cenizas de hambrientos reconocimientos
Me tomaría ese café
el día del cuerpo final
Con una soledad y una paz
mirando a un destino de infinitos azules y ruidosos vacíos de fe
*****************
Ritorno ai luoghi della paura
dove catapultai l’ira con ansie e insulti
e avevo spine come parole in bocca
come dentro di me
desiderando che fossero parole
pure
Gettai odi
per strapparmi il danno
che mi lasciò
che mi lasciò dove c'erano luoghi nascosti che volevano pulire le ferite
dove il corpo, in psicosi di spettri mi abbondò
In quell’ira trovai parole
Parole che sentivo nei risvegli
per scolpirle,
per provocare il dolore
Dove l'amore mi ha abbandonò
Ebbi voglia di
pentirmi ma ricordai
quella bambina che li possedeva
che aveva così tanto amore
e volli difenderla
Nel presente del corpo
Nella fermezza dell'età adulta
nelle parole che sono insulti
che un tempo erano maltrattamenti
Non potrei dire patti d'amore
Volli cullarla con una melodia
che mi portava da un altrove
altre bambine che negli orologi senza lancette bruciavano in sbuffi di fuoco
Sigarette in mano
Ceneri di riconoscimenti affamati
Berrei quel caffè
il giorno del corpo
Con una solitudine e una pace
guardando un destino di blues infinito e rumorosi vuoti di fede
*"Cuerpo político", Cristina Arribas González. Traducción al italiano Alessandro Casu*
AMOR NO. AGUA Y FE | reseña
Esto logra una particular coronación en el primero de los “actos” de Amor no. Agua y fe: el titulado “La puerta invisible”; muy probablemente —diría incluso que sin duda alguna— la composición más ambiciosa y mejor decantada de Cristina Arribas González hasta la fecha. En esta especie de canto de desamor o, si se prefiere, de insuficiencia amorosa –“Siempre hay una razón para creer / que tenemos miedo / Y lo que no tenemos es el suficiente amor”-, todo fluye con una cadencia admirable hasta alcanzar al cabo la palabra “poesía”, fuente de cada uno de los versos anteriores. Sin embargo, “La puerta invisible” no propone al lector un ejercicio de reflexión compartida sobre el hecho poético ni ninguna otra forma de metaliteratura en sentido estricto. Fundamentalmente porque, a cada instante, se palpa una verdad lírica tan incontestable como el sentimiento de la pérdida: “Cuántas cosas he escrito / perdidas en el tiempo / (…) Me gustaría recuperarlas todas / Una por una / Pero ya no volverán / Se quedaron allí / No sé dónde / Pero sé que las viví / Todas / (…) Y yo que no las quise / y ahora las quiero / Qué amor sin triunfo”. El temblor inconfundible del canto fidedigno, sustentado en imágenes que aúnan con brillantez expresionismo y ternura (“Amor, encontré un montón de pozos rotos / aguas podridas que hablaban de nosotras”), cierra todas las puertas —felizmente para los lectores— a cualquier tipo de vana intelectualización, de manera que el pensamiento, aquí, es gesto y es caricia: “Estoy cansada de escribir de ti / pero no hay cosa tan delicada / y oscura que habitarte sin fin / en este pensamiento”. Poesía, en fin, como “prolongación del alma” unas veces, como “espejo cruel” otras tantas; “corazón en la sombra” siempre, pues ¿quién se atrevería a negar que “la puerta del amor es extraña”, y que hallar esa puerta constituye todo un “acertijo del destino”?
Respecto de “La puerta invisible”, los otros dos “actos” de Amor no. Agua y fe, “Prometeo” y “Deyanira”, se alzarán en la conciencia de los lectores a la manera de un eco rotundo de lo antes dicho, no sin que afloren hallazgos que habrán de desmentir esa estricta condición de mero eco (“Me duele el corazón / porque no lo tengo exacto”; “Quédate con esas mil veces de mi / Yo me quedaré con un sueño”). Además, el tramo final de la obra nos devolverá la esperanza —asediada, sí, pero inequívoca— que latía en el anterior trabajo de Cristina Arribas González, De todas Rosas. “Un día nos llamaremos con el mismo nombre / En el amor”: con esa esperanza lo llegará a expresar el sujeto poético. Con esa fe y con esa agua, sí. Con la ilusión de nuevo conquistada, y la fácil fluencia de este libro exquisito.
Reseña del poeta español Antonio Daganzo en la revista Entreletras (5 de enero de 2024).
HIJOS DE MARZO | Autora
Nuevos proyectos | Reediciones
Textos ensayísticos. Extracciones (2011-2025)
*Espejos*
La bondad es la fuerza más poderosa que existe, nada que ver con la compasión. La compasión es la mirada hacia fuera, la bondad mira hacia dentro para mirar las debilidades del otro que también son las nuestras. Las inercias que vienen acordadas materialmente. Nuestras angustias, nuestras penas son literalmente espejos
*El periodismo psicológico*
Las nuevas afluencias mezquinas en la exposición de acontecimientos, pone de manifiesto nuestra tolerancia al crimen, asedio, deshonor... Adoramos los personajes malos porque nuestro cerebro como un niño busca escenarios donde aplaudirse. Por eso los que mandan no tienen ética para poder autocensurarse, autocesarse, porque saben que preferimos el patio de corralas, el Nuevo Teatro
*Raíz*
La decepción solo es una opción para seguir amando
*La metafísica del amor*
Una cosa es querer y otra amar. Inevitablemente no podemos evitar amar, querer sí. Quién desmerece la memoria de conocerte, también merece ser desatendido, no amado, amado siempre, solo no querido
*En escena*
-Cuando te conocí me infravaloraste, ahora que te conozco no tengo nada que decir
*Pensamientos críticos*
(La era invisible)
Los problemas del pensamiento neoliberal, la nueva neo negacionista está tomando fuerza entre la sociedad. La idea del capital y su evangelización por las clases más privilegiadas provoca la deshumanización del individuo y su estereotipo. Te enseñan a ganar y a lo contrario para dogmatizar la razón pura. Son seres que se crean para destruir nuestras esencias...
*En tiempos difíciles*
Lo último que se pierde no es la fe; es la razón
La herradura*
