Tercera parte | Libro (Capítulo -I-)
Segunda parte | Libro (Capítulo -I-)
Primera parte | Libro (Capítulo -I-)
Arte radical y poética de la raíz: memoria, lenguaje e identidad en la obra interdisciplinar de Cristina Arribas González
Resumen
La obra de Cristina Arribas González ocupa una posición singular dentro de las prácticas artísticas contemporáneas que articulan creación visual, escritura poética e investigación estética. Su producción se desarrolla en un territorio interdisciplinar donde convergen poesía, dibujo, fotografía, pintura, videoarte, edición y reflexión crítica como formas complementarias de conocimiento. A través de una investigación sostenida sobre la memoria, la identidad, el cuerpo y el lenguaje, la autora construye una poética del origen centrada en la exploración de las dimensiones invisibles de la experiencia humana.
Este capítulo propone una aproximación crítica a su trayectoria desde los estudios sobre investigación artística, fenomenología, intermedialidad y archivo expandido. Se sostiene que la noción de raíz constituye el eje conceptual que articula la totalidad de su producción, configurando una forma específica de radicalidad entendida no como ruptura espectacular sino como retorno a los fundamentos de la experiencia. Desde esta perspectiva, proyectos como Hija de la Raíz, Ab Radice, Ciò che sta dietro la parola, Les femmes inséparables, Procesos, Ser D Arte o Ruth Vulgata pueden interpretarse como manifestaciones de una misma investigación estética orientada hacia la construcción de formas de conocimiento sensibles capaces de interrogar las relaciones entre memoria, lenguaje, subjetividad y transformación.
Palabras clave: investigación artística, arte contemporáneo, memoria, identidad, poesía visual, intermedialidad, archivo expandido, fenomenología, Cristina Arribas González.
Introducción
La progresiva transformación del arte contemporáneo durante las últimas décadas ha favorecido la aparición de prácticas que cuestionan las fronteras tradicionales entre disciplinas, medios y formas de producción de conocimiento. En este contexto, la figura del artista deja de identificarse exclusivamente con la producción de objetos para convertirse en investigador, mediador y generador de experiencias donde pensamiento, creación y reflexión aparecen profundamente entrelazados.
Las denominadas prácticas artísticas contemporáneas se caracterizan por una creciente complejidad metodológica que integra elementos procedentes de la filosofía, la literatura, las ciencias sociales, los estudios visuales y las tecnologías de la imagen. Esta ampliación del campo artístico ha permitido el desarrollo de formas híbridas que operan simultáneamente como creación estética y como producción de conocimiento.
La trayectoria de Cristina Arribas González puede situarse precisamente dentro de este horizonte. Su trabajo constituye un ejemplo significativo de investigación artística entendida como proceso interdisciplinar donde escritura, imagen y pensamiento convergen en una misma búsqueda. Lejos de organizarse en disciplinas autónomas, sus proyectos conforman una red de relaciones que explora de manera constante cuestiones vinculadas al origen, la memoria, la vulnerabilidad, el lenguaje y la construcción de subjetividad.
La singularidad de su propuesta reside en la coherencia con la que estas problemáticas atraviesan tanto su producción visual como su escritura poética. Pintura, dibujo, fotografía, poesía, video y ensayo no aparecen como prácticas separadas, sino como manifestaciones complementarias de una misma investigación estética y existencial.
En el centro de esta producción emerge una imagen recurrente: la raíz. Más que un motivo iconográfico, la raíz funciona como estructura conceptual capaz de articular cuestiones relacionadas con la pertenencia, la memoria, la genealogía, la herida y la transformación. Desde ella se construye una auténtica poética del origen que atraviesa la totalidad de la obra.
La hipótesis principal de este capítulo sostiene que la producción artística de Cristina Arribas González desarrolla una forma específica de arte radical cuyo fundamento no reside en la provocación ni en la ruptura formal, sino en la búsqueda de aquello que permanece en la raíz de la experiencia humana. Esta radicalidad se manifiesta mediante una estética de la síntesis, la fragilidad y la escucha que transforma el arte en un espacio de conocimiento sensible.
Para abordar esta cuestión se propone un análisis que combina perspectivas procedentes de la fenomenología, la teoría del lenguaje, la estética contemporánea y los estudios sobre investigación artística. El objetivo no consiste únicamente en describir proyectos o producciones específicas, sino en comprender la lógica interna que articula el conjunto de su práctica.
1. Arte radical y retorno al origen
La palabra radical procede del término latino radix, que significa raíz. Esta dimensión etimológica resulta especialmente relevante para comprender la orientación general de la obra de Cristina Arribas González.
En gran parte del discurso artístico contemporáneo, la noción de radicalidad suele asociarse a estrategias de confrontación política, transgresión institucional o innovación formal. Sin embargo, la radicalidad presente en la producción de Arribas González se sitúa en otro registro. No se trata prioritariamente de cuestionar las convenciones del sistema artístico, sino de desarrollar una investigación orientada hacia aquello que constituye el fundamento de la experiencia.
Esta búsqueda aparece de manera explícita en la propia denominación de algunos de sus proyectos más significativos. Hija de la Raíz y Ab Radice constituyen ejemplos especialmente elocuentes de una poética construida alrededor de la idea de origen.
La raíz funciona simultáneamente como metáfora biográfica, imagen corporal, estructura de memoria y principio epistemológico. Representa aquello que permanece oculto bajo la superficie visible de los fenómenos, pero también aquello que permite comprender las relaciones entre pasado, presente y devenir.
Desde esta perspectiva, la práctica artística se convierte en un ejercicio de excavación. Crear implica descender hacia las capas profundas donde se acumulan experiencias, afectos, pérdidas, vínculos y memorias. El arte deja de concebirse como representación para transformarse en una forma de investigación.
Esta orientación conecta con algunas de las principales corrientes filosóficas del siglo XX. La fenomenología de Martin Heidegger insistió en la necesidad de recuperar una relación originaria con el ser frente a los procesos de objetivación técnica que caracterizan la modernidad. Del mismo modo, Maurice Merleau-Ponty subrayó la importancia de la experiencia corporal como fundamento del conocimiento.
Sin constituir una ilustración directa de estas corrientes, la obra de Arribas González comparte con ellas una preocupación por las dimensiones preconceptuales de la experiencia. Su trabajo se dirige constantemente hacia aquello que antecede a la formulación discursiva: la sensación, la memoria afectiva, el gesto, la huella o el silencio.
La radicalidad aparece entonces como una práctica de profundización. Frente a la aceleración perceptiva de la cultura digital, sus obras proponen espacios de lentitud y contemplación. Frente a la saturación visual contemporánea, introducen vacíos, silencios e interrupciones que permiten reactivar la experiencia de la atención.
En este sentido, puede afirmarse que su producción participa de una estética de la resistencia. No una resistencia basada en el enfrentamiento directo, sino en la recuperación de formas de percepción capaces de escapar a la lógica dominante de la inmediatez.
2. Investigación artística y producción de conocimiento
Uno de los debates más relevantes dentro del arte contemporáneo gira en torno a la consideración de la práctica artística como forma legítima de producción de conocimiento. Autores como Henk Borgdorff, Graeme Sullivan o Mika Hannula han defendido la existencia de saberes específicos generados mediante procesos creativos que no pueden reducirse a los modelos tradicionales de investigación científica.
La obra de Cristina Arribas González resulta especialmente pertinente para abordar esta cuestión.
Su producción se organiza como una investigación continuada donde cada proyecto funciona simultáneamente como obra, archivo, pregunta y proceso. Las piezas individuales adquieren significado dentro de una red más amplia de relaciones que se extiende a lo largo del tiempo.
Esta lógica puede observarse claramente en la estructura de plataformas como Hija de la Raíz o Ser D Arte. Más que espacios de exhibición, operan como laboratorios de experimentación donde escritura, imagen y pensamiento se desarrollan de manera conjunta.
La investigación artística no aparece aquí como una fase previa a la creación ni como una actividad complementaria. Constituye el núcleo mismo de la práctica.
La autora explora cuestiones relacionadas con la identidad, la memoria y el lenguaje mediante procedimientos que integran observación, experiencia, reflexión y producción simbólica. El conocimiento emerge a través del propio acto creativo.
Este aspecto resulta especialmente visible en la serie Procesos. Incluso el título remite a una concepción abierta y dinámica de la creación. Las imágenes no presentan resultados concluidos, sino estados transitorios de formación donde figura y significado permanecen en constante transformación.
Desde esta perspectiva, la obra se aproxima a las concepciones contemporáneas del arte como pensamiento visual. El dibujo deja de funcionar exclusivamente como representación para convertirse en una forma de investigación capaz de producir conocimiento específico sobre la experiencia.
La importancia otorgada al proceso permite comprender también la recurrencia de elementos fragmentarios dentro de su producción. Rostros incompletos, líneas interrumpidas, espacios vacíos y estructuras abiertas aparecen como estrategias destinadas a preservar la condición dinámica del significado.
El conocimiento no se presenta como una verdad cerrada, sino como una experiencia compartida de búsqueda.
3. Memoria, huella y temporalidad
La memoria constituye uno de los ejes fundamentales de la obra de Cristina Arribas González. Sin embargo, esta memoria se distancia tanto de la reconstrucción documental como de la narración autobiográfica convencional.
Lo que interesa a la artista no es la recuperación objetiva del pasado, sino la exploración de las huellas que este deja inscritas en la experiencia presente.
La noción de huella ocupa un lugar central en numerosas teorías contemporáneas de la memoria. Desde Jacques Derrida hasta Georges Didi-Huberman, diversos autores han señalado que el pasado nunca aparece como una presencia íntegra, sino mediante fragmentos, restos y vestigios que sobreviven de forma incompleta.
Esta concepción resulta especialmente útil para aproximarse al universo visual y poético de Arribas González.
En sus obras, la memoria emerge frecuentemente a través de ausencias. Los vacíos no representan carencias, sino espacios activos donde el significado permanece abierto. La imagen funciona como superficie de inscripción de aquello que ya no está presente y, sin embargo, continúa actuando.
La memoria se convierte así en una experiencia dinámica de transformación. Cada recuerdo implica una reinterpretación; cada evocación modifica aquello que recuerda.
Este carácter móvil aparece de manera recurrente en proyectos como Ab Radice, donde escritura y experiencia afectiva se articulan mediante una poética de la herida, el desplazamiento y la reconstrucción.
La raíz y la huella aparecen entonces profundamente conectadas. Ambas remiten a estructuras invisibles que sostienen la experiencia y permiten comprender la continuidad entre pasado y presente.
DE TODAS ROSAS | reseña
“Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!, / hacedla florecer en el poema; / sólo para nosotros / viven todas las cosas bajo el Sol”. Cómo no recordar esta emblemática estrofa de Vicente Huidobro, perteneciente a su “Arte poética” —una composición incluida en su libro de 1916 El espejo de agua—. Cómo no recordar esas influyentes palabras del vate chileno si, en De todas Rosas, la escritora y artista plástica Cristina Arribas González (Madrid, 1986) ha decidido asumir el riesgo de hacer florecer la rosa en el poema, mas sin dejar de cantarla según su bien reconocible sensibilidad.
Creadora a caballo entre España y América Latina; autora de poemarios como Memorias de una voz (2013), La derecha que amó a la izquierda (2015), La tierra que emana (2016), Propias (2018) y La luz del instante (2019, en colaboración con la pianista, periodista y musicóloga Ana Vega Toscano), Cristina Arribas permanece fiel, en los cuarenta y dos poemas que conforman su nuevo libro, a los rasgos constantes de su estética: economía expresiva; saltos de pensamiento insólito, con un manejo radical de las elipsis; verso nítido en apariencia y, no obstante, abocado a múltiples interpretaciones si se toma el contexto del que forma parte; ineludible sensación de temblor a cada asombro revelado. Justo es esa fidelidad a los principios estilísticos lo que concede a De todas Rosas su carácter celebratorio tan singular; tan temblorosamente singular, en efecto. Una celebración donde “asusta la sutileza de las flores”, y el sujeto poético necesita “deambular por la tristeza / encontrar la misión de las arañas / el gas como pulmón / las velas recortadas / al ras del silencio”. Pero el silencio no impondrá su dura ley, y, para comprenderlo, nada mejor que sumergirse en uno de los textos irreemplazables del libro; quizá su poema clave, titulado “En el instante”, donde leemos: “En la vida se llega / cuando se esclarecen las rosas / cuando / no tienes mundos / donde / esconder su presencia / y al enfrentarlas / en su propia belleza / en su propia pereza / resuenan”. De tal modo, resulta legítimo establecer un hondo parangón entre la rosa, o entre las rosas sucesivas, y el propio hecho poético con sus indagaciones inherentes, con sus pesquisas necesarias: “mi rosa está / oscura y silenciosa / pero habla mucho / cuando se la necesita”; “mi rosa habla / con engrandecidos dientes / no como gardenias / en tangos fáciles”.
“Hay palabras / que se quedan observándose / como despojándose de los pétalos / y al abrazarlas pierden su armonía / un deseo de estar solas / son esas palabras / llegan al amor / en soledad”. Son versos de otra de las páginas fundamentales del libro, “La palabra de las Rosas”; versos que trazan el fecundo itinerario de la creación verdadera: observación y pesquisa, asombro y revelación, amor y soledad. “Soy poesía / No un poema al cual poder abatir”, escribirá luego la autora, y con toda razón. Pues ella “fue hacia dentro / como esa flor de antaño / que escribía con mareas de fuego”; sujeto poético que es “raíz incendio de mujer / mujer ardiendo en mujer / mujer palabra hermosa / en mi boca / en mi dolor / en mi garganta”. Con De todas Rosas, Cristina Arribas González marca un hito indiscutible de madurez creativa; de esa noble madurez que ha aprendido a celebrar en la esperanza —“Algo que me atrapa / algo que alguien hizo para mí / A veces pienso que es algo mejor / que me espera”— y en el espacio compartido de una fructífera comunicación, allí donde las voces generosas aciertan a arraigarse tras las epifanías —“De todas las rosas / la tuya es la primera / la mía la dejaré para después / cuando no me queden rosas”—. Y así, una vez superado el desafío de hacer florecer y, al mismo tiempo, cantar celebrando desde el más íntimo temblor, la autora podrá escribir estos rotundos versos, hermosos y encendidos: “La última rosa / soy yo / Furtiva y aparentemente silenciosa / Pero emerjo con entusiasmo / de palabra / y rectifico lo que el dolor hizo / Porque estoy roja / Porque soy viva”.
Reseña del poeta español Antonio Daganzo en la revista Entreletras (27 de abril del 2024).
La derecha que amó a la izquierda | Cristina Arribas González
Título: La derecha que amó a la izquierda
ESENCIA | Lo que está detrás de la palabra
Título: Esencia (Lo que está detrás de la palabra)
Descubiertas en mis voces
Devolverles el vuelo
De querernos/
Ensayo/ poesía crítica y experimental | HIJOS DE MARZO
Título: (2011-2025) Los años de dios: Extracción de pensamientos aflorados o desaflorados
La luz del instante | Hijos de marzo
AB RADICE (I). De estigmas | Cristina Arribas González
Título: Ab radice (I). De estigmas
Caja de autor | Cristina Arribas González
Título: 3º ACTO: UNA SOLA MUJER ACTO-Una mujer sola
Hija De La Raíz | Cristina Arribas González
Título: Hija De La Raíz: El corazón, la rosa y sus máscaras
Significar con un nombre | Ediciones actuales
Título: Devuelta al cuerpo: De camino al cuerpo
Título: Si en el ensueño hablara

