Dossier artístico | Cristina Arribas González

DOSSIER ARTÍSTICO / ARTISTIC DOSSIER 

CRISTINA ARRIBAS GONZÁLEZ

Madrid, 1986
Artista multidisciplinar · Escritora · Poeta · Artista visual
Multidisciplinary artist · Writer · Poet · Visual artist

BIOGRAFÍA / BIOGRAPHY

Cristina Arribas González es una artista multidisciplinar española cuya práctica se sitúa en el cruce entre escritura, artes visuales y edición independiente.
De formación autodidacta, desarrolla una obra centrada en la investigación del lenguaje, la memoria y la construcción simbólica de la experiencia. Su trabajo articula lo textual y lo visual como territorios interdependientes de producción de conocimiento, configurando proyectos de largo recorrido donde imagen, palabra y archivo operan como un sistema expandido.
Cristina Arribas González is a Spanish multidisciplinary artist working at the intersection of writing, visual arts, and independent publishing.
Self-taught, her practice focuses on language, memory, and the symbolic construction of experience. Her work articulates text and image as interdependent territories of knowledge production, developing long-term projects in which image, word, and archive operate as an expanded system.

DECLARACIÓN ARTÍSTICA / ARTISTIC STATEMENT

Entiendo la práctica artística como un proceso de investigación atravesado por escritura, imagen y pensamiento simbólico.
Trabajo desde una concepción expandida del archivo como organismo vivo en transformación continua, donde obra, proceso y memoria coexisten en estado de activación permanente.
El pensamiento es parte constitutiva de la obra. En este sentido, incorporo la noción de al-fikr (الفِكر) como dimensión del pensamiento entendido como proceso activo y generativo.
Mis proyectos exploran las relaciones entre lenguaje, identidad, memoria y experiencia, así como las posibilidades poéticas y políticas de la creación contemporánea.
I understand artistic practice as a research process traversed by writing, image, and symbolic thought.
I work from an expanded conception of the archive as a living organism in constant transformation, where artwork, process, and memory coexist in a state of permanent activation.
Thought is a constitutive part of the work. In this sense, I incorporate the notion of al-fikr (الفِكر) as a dimension of thought understood as an active and generative process.
My projects explore the relationships between language, identity, memory, and experience, as well as the poetic and political possibilities of contemporary creation.

EJE CONCEPTUAL / CONCEPTUAL FRAMEWORK

Archivo vivo expandido / Hija de la Raíz / al-fikr (الفِكر)
La práctica se articula en torno a tres ejes interrelacionados:

Archivo vivo expandido
Estructura de memoria activa donde la obra no se conserva, sino que se transforma continuamente como campo de pensamiento.

Hija de la Raíz
Entidad poética y dispositivo transversal de producción artística que atraviesa proyectos, formatos y lenguajes.

al-fikr (الفِكر)
Dimensión del pensamiento como proceso generativo y material. No como reflexión posterior, sino como fuerza activa de producción.
Estos tres elementos configuran un campo expandido donde escritura, imagen y archivo se reconfiguran constantemente como formas de conocimiento.

PROYECTOS / PROJECTS

Proyectos artísticos / Artistic projects

Hija de la Raíz
Entidad poética y dispositivo transversal de producción artística.
Poetic entity and transversal device for artistic production.

Ciò che sta dietro la parola
Pintura y fotografía sobre lenguaje, imagen y pensamiento.
Painting and photography on language, image, and thought.

Les femmes inséparables
Proyecto sobre el cuerpo femenino y sus representaciones políticas contemporáneas.
Project on the female body and its contemporary political representations.

Esencia Visible
Investigación sobre percepción, presencia y experiencia poética.
Research on perception, presence, and poetic experience.

Ser D Arte
Pintura y fotografía centradas en la mirada íntima del proceso creativo.
Painting and photography focused on the intimate gaze of creative process.

Investigación y archivo / Research & Archive

Archivo vivo expandido
Dispositivo de investigación y producción simbólica en transformación constante.
A device for research and symbolic production in constant transformation.

Ab Radice / Ab Radice 369
Proyectos de construcción conceptual y pensamiento simbólico.
Projects of conceptual construction and symbolic thought.

Procesos
Serie de dibujo como herramienta de investigación formal y conceptual.
Drawing series as a tool for formal and conceptual research.

Práctica editorial / Editorial practice

Hijos de marzo
Sello editorial de libros de autor.
Artist book publishing imprint.

Libros de autor
Edición independiente, artesanal y colaborativa como práctica artística.
Independent, handcrafted and collaborative publishing as artistic practice.

Ruth Vulgata
Espacio de mediación cultural y reflexión sobre lo femenino.
Cultural mediation space focused on femininity.

369Arte86
Proyecto de diseño textil y arte gráfico.
Textile design and graphic art project.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES (SELECCIÓN) / SOLO EXHIBITIONS (SELECTION)

Ciò che sta dietro la parola (2013) —
La Palma, Islas Canarias, España 
[Centro Cultural, San Andrés y Sauces]
Pintura y fotografía sobre lenguaje y pensamiento.
Painting and photography on language and thought.

Ser D Arte (2016) — Alcorcón, España [Centro de las Artes]
Investigación sobre procesos de creación.
Research on processes of creation.

Procesos (2019) — Móstoles, España [Centro Cultural Norte Universidad]
Dibujo como herramienta de pensamiento.
Drawing as a tool for thought.

PROYECTOS INTERNACIONALES / INTERNATIONAL PROJECTS

Participa en proyectos y exposiciones en España, Francia e Italia.
En 2012 colabora con Gérard Courant en Cinématon, Le Tour de Pise y Escapade en Toscane: Carnets filmés.
In 2012 she collaborated with Gérard Courant on Cinématon, Le Tour de Pise, and Escapade en Toscane: Carnets filmés.

OBRA LITERARIA / LITERARY WORK

Poemarios / Poetry
Memorias de una voz (2013)
La memoria habitada (2015)
La derecha que amó a la izquierda (2015)
La tierra que emana (2016)

Trilogía / Trilogy
De todas rosas (2024)
Amor no. Agua y fe (2025)
Me mueve el amor para quererte (2025)

Dípticos / Diptychs
Ab Radice I. De estigmas (2025)
Ab Radice II. El día que morimos las dos. Los brotes rojos (2025)

PRÁCTICA EDITORIAL / EDITORIAL PRACTICE

La práctica editorial es una extensión central de la obra.
Destaca La luz del instante (2019), libro de autor publicado por Hijos de marzo, coescrito con Ana Vega Toscano.
Entre 2020 y 2026 publica en Frequenze Poetiche y participa en Tra parole e immagini (2022).
Editorial practice is a central extension of the work.
Notable is La luz del instante (2019), artist book published by Hijos de marzo, co-written with Ana Vega Toscano.
Between 2020 and 2026 she publishes in Frequenze Poetiche and participates in Tra parole e immagini (2022).

RECEPCIÓN Y TRADUCCIONES / TRANSLATIONS & RECEPTION

Parte de su obra ha sido traducida al italiano y al rumano.
Some of her work has been translated into Italian and Romanian.
La traducción al rumano ha sido realizada por Costel Drejoi.
Romanian translation by Costel Drejoi.
Su obra ha sido reseñada por Antonio Daganzo.
Her work has been reviewed by Antonio Daganzo.

Sin título | Cristina Arribas González

Me acuerdo de ti 
cuando suena el viento
y las luces se apagan.
Imagino esa noche que el mar me sedujo
y juré, con el cuerpo escondido,
que los límites existen
entre líneas y espacios blancos.
Te dibujé, articulada, junto a tu mano en la barbilla.
Solo me querías para devolverte el arte.
En manos.

La poesía sin título por Cristina Arribas González (Hijos de marzo, 2026)

El archivo expandido vivo: el espacio como dispositivo de memoria y conciencia sensible | Cristina Arribas González

Entiendo el archivo expandido vivo como una práctica que desplaza la noción tradicional de archivo —cerrado, institucional y lineal— hacia un dispositivo dinámico de producción de sentido. Durante mucho tiempo, el archivo fue concebido como un lugar destinado únicamente a conservar documentos y estabilizar la memoria del pasado. Sin embargo, considero que el archivo no puede permanecer inmóvil ni separado de la experiencia humana. El archivo vive, respira y se transforma constantemente con cada presencia que lo atraviesa. Más que un depósito de información, es un organismo sensible y relacional donde la memoria permanece en estado de mutación continua.
Desde mi perspectiva, el archivo se activa siempre desde el presente. No acudimos a él únicamente para reconstruir aquello que ocurrió, sino también para interrogarnos sobre las condiciones contemporáneas de la memoria, la identidad y la experiencia colectiva. Cada activación implica una relectura situada, atravesada por el contexto social, político, afectivo y humano del momento. El pasado no permanece intacto; se resignifica continuamente en relación con quienes lo observan y lo habitan. Por ello, el archivo no representa una verdad fija ni definitiva, sino un espacio abierto donde los sentidos se desplazan, se fracturan y vuelven a recomponerse.
Pienso también que el archivo expandido vivo cuestiona profundamente las jerarquías tradicionales de legitimación documental. Durante siglos, muchas formas de experiencia quedaron excluidas de los relatos oficiales de la memoria. Frente a ello, me interesa incorporar testimonios orales, relatos íntimos, materiales efímeros, registros performativos y memorias no institucionalizadas como parte fundamental del archivo. Estas formas de existencia contienen huellas sensibles de la experiencia humana que no pueden reducirse únicamente a la lógica racional del documento. El archivo se expande entonces hacia aquello que históricamente fue considerado invisible, marginal o secundario, permitiendo que múltiples voces y subjetividades habiten el espacio de la memoria.
La dimensión expandida aparece igualmente en la convivencia entre soportes físicos y digitales. El archivo contemporáneo ya no puede limitarse al documento material; integra imagen en movimiento, sonido, cartografías, interfaces digitales, participación en red y procesos colaborativos. Esta hibridez transforma el archivo en un ecosistema mutable más que en una colección fija. Los materiales no existen de manera aislada, sino en relación constante con otros lenguajes, tecnologías y experiencias. Cada vínculo genera nuevas posibilidades de lectura y nuevas formas de comprender la memoria y la cultura.
En este marco, la idea de espacio deja de ser únicamente un contenedor físico para transformarse en dispositivo. El espacio no funciona solo como escenario donde el archivo acontece, sino como una estructura activa de percepción, relación y producción de sentido. El espacio organiza las experiencias sensibles, activa memorias corporales y modifica la manera en que el cuerpo se relaciona con el tiempo, con el lenguaje y con los otros. De este modo, el espacio se convierte en una tecnología sensible capaz de generar estados de conciencia y de activar resonancias invisibles entre los cuerpos y las memorias.
Entiendo también el archivo como un dispositivo de comunicación inconsciente. Existen en él asociaciones, resonancias y memorias latentes que emergen en relación con el lenguaje, el espacio y el tiempo. El archivo no opera únicamente desde la racionalidad documental, sino desde capas sensibles y simbólicas que aparecen en la experiencia. El lenguaje despierta relaciones ocultas entre los materiales y activa sentidos inesperados; el espacio convoca la memoria corporal y perceptiva, generando una experiencia física del recuerdo; y el tiempo introduce desplazamientos, retornos, repeticiones y transformaciones que reconfiguran continuamente el sentido.
Así, el espacio-dispositivo produce estados de conexión entre presencia y ausencia, entre recuerdo y experiencia. No se trata únicamente de habitar un lugar, sino de ser atravesados por él. Cada espacio activa una memoria distinta, una percepción diferente del cuerpo y una nueva posibilidad de relación con lo sensible. El archivo expandido vivo se convierte entonces en una estructura orgánica donde el espacio respira junto a quienes lo atraviesan.
El archivo expandido vivo permanece además abierto a aquello que no puede ser completamente nombrado ni comprendido. Creo profundamente en el valor del no saber. Desde ese lugar emerge una conciencia humana que no nace exclusivamente de la certeza racional, sino de la escucha, de la intuición y de la experiencia sensible del encuentro. El archivo no se presenta como un sistema cerrado de respuestas, sino como un cauce por el que circulan la memoria, el lenguaje y la experiencia humana. A la vez, es también una arteria viva: un flujo orgánico donde el tiempo deja de ser lineal para convertirse en una dimensión sensible que respira, retorna y se desplaza.
Desde ese flujo, lo desconocido activa nuevas formas de percibirnos individual y colectivamente. El lenguaje, el espacio y el tiempo despiertan memorias latentes que permiten al ser humano encontrarse en tránsito continuo con su propia identidad. Cada persona no solo observa el archivo, sino que lo habita, lo modifica y deja en él nuevas huellas sensibles. El archivo se convierte entonces en un territorio de encuentro entre lo visible y lo invisible, entre lo consciente y lo inconsciente, entre aquello que recordamos y aquello que aún permanece oculto en nosotros.
Considero que el archivo expandido vivo permanece en cada cuerpo y en cada instante. Mutamos con él, así como él muta con nosotros. La memoria no es una estructura concluida, sino una materia viva en permanente construcción. Más que preservar una verdad estable, el archivo produce interpretaciones abiertas, afectivas y críticas donde la experiencia humana continúa generando nuevos sentidos.
En este proceso, el archivo deja de pertenecer exclusivamente al pasado y se convierte en una experiencia activa del presente. Produce nuevas lecturas de la memoria y de la cultura al activar relaciones inesperadas entre materiales, tiempos, espacios y comunidades. El archivo expandido vivo permite comprender que toda memoria es movimiento, transformación y relación. Cada activación abre nuevas posibilidades de conciencia colectiva y nuevas maneras de percibir nuestra existencia común.
En conclusión, el archivo expandido vivo representa para mí una forma de comprender la memoria como experiencia sensible y transformadora. Más que conservar restos del pasado, el archivo genera nuevas formas de relación entre el lenguaje, el tiempo, el espacio y la experiencia humana. El espacio, entendido como dispositivo, deja de ser un contenedor pasivo para convertirse en una fuerza activa de percepción y transformación. Así, el archivo se constituye como un organismo abierto donde presencia y ausencia dialogan constantemente, donde la memoria actúa como materia viva en permanente mutación y donde la conciencia emerge precisamente desde aquello que todavía no sabemos, pero sentimos.

Hija de la Raíz y las lógicas del arte contemporáneo | Cristina Arribas González

El proyecto Hija de la Raíz se inscribe en las prácticas del arte contemporáneo expandido, donde los límites entre disciplinas, soportes y lenguajes se disuelven en favor de estructuras híbridas de producción simbólica. En este contexto, la obra de Cristina Arribas González se articula como un archivo poético-visual en expansión, que desborda la noción tradicional de obra cerrada.


Desde una perspectiva contemporánea, el proyecto puede entenderse como un dispositivo de archivo activo, en el sentido en que el archivo deja de ser una estructura de conservación para convertirse en un espacio de generación de significado. Siguiendo esta lógica, la web no funciona como contenedor, sino como campo de operaciones donde texto, imagen y proceso se producen simultáneamente.


La práctica se sitúa dentro de una línea de investigación propia del arte contemporáneo que problematiza la autoría, la linealidad narrativa y la estabilidad de la obra. En este caso, la identidad de la artista no se presenta como origen estable, sino como constructo en permanente reescritura, atravesado por fragmentos, desplazamientos y superposiciones de lenguaje.


El carácter interdisciplinar del proyecto —poesía, pintura, fotografía, videoarte y escritura conceptual— responde a una condición central del arte contemporáneo: la contaminación de lenguajes como forma de pensamiento crítico. La imagen deja de ser representación y la palabra deja de ser descripción para convertirse ambas en materiales de experimentación.


Hija de la Raíz | Archivo poético expandido


En este marco, el archivo no actúa como acumulación pasiva, sino como estructura estética y epistemológica. La obra se organiza en torno a nodos como Ab Radice, Ser D Arte, Ciò che sta dietro la parola o Procesos, que no funcionan como series cerradas, sino como sistemas abiertos de producción de sentido.


Conceptualmente, el proyecto se vincula a una poética del origen —la raíz— entendida no como punto fijo, sino como tensión entre memoria, pérdida y construcción. Esta noción permite articular una reflexión sobre la subjetividad contemporánea como entidad fragmentaria, en constante negociación con el lenguaje y la imagen.


En este sentido, Hija de la Raíz puede situarse dentro de las prácticas del arte contemporáneo postconceptual, donde el énfasis no recae en el objeto artístico, sino en los procesos de pensamiento, escritura y circulación que lo generan.


La obra, en su conjunto, no representa una identidad ni narra una biografía, sino que produce un campo expandido de significación, donde el arte funciona como forma de conocimiento y como sistema de escritura del mundo.

Arte radical | Cristina Arribas González

La noción de arte radical en la obra de Cristina Arribas González puede comprenderse como una propuesta estética y existencial que busca recuperar la raíz profunda de la experiencia humana mediante un lenguaje interdisciplinar en el que convergen pintura, poesía, gesto, memoria y reflexión interior. En este contexto, el término “radical” no debe interpretarse únicamente en su sentido político o rupturista, asociado a las vanguardias históricas o a las prácticas de confrontación institucional, sino en su acepción etimológica derivada del latín radix —raíz—, es decir, como un retorno a lo esencial. La radicalidad en Arribas González consiste en explorar las capas más íntimas del sujeto, despojando la creación artística de artificios para convertirla en un espacio de revelación emocional y búsqueda ontológica.

La obra de la artista se caracteriza por una constante interacción entre palabra e imagen. Esta relación no funciona como mera ilustración recíproca, sino como una estructura poética integrada donde ambos lenguajes participan de un mismo impulso expresivo. La pintura y la escritura aparecen así como formas complementarias de pensamiento sensible. Desde esta perspectiva, el arte radical implica una práctica de conocimiento interior en la que el proceso creativo adquiere un valor casi ritual. La artista no representa simplemente objetos o emociones; construye territorios simbólicos donde la subjetividad se manifiesta a través de trazos esenciales, vacíos, silencios y fragmentos poéticos. En consecuencia, la radicalidad se encuentra en la intensidad de la experiencia y en la voluntad de alcanzar una verdad emocional desnuda.

Otro aspecto fundamental de este concepto es la importancia del cuerpo y de la memoria como espacios de inscripción artística. En muchas propuestas contemporáneas, el cuerpo funciona como soporte político o social; en Arribas González, además de esa posible dimensión, el cuerpo aparece como archivo afectivo y territorio espiritual. El gesto pictórico, el trazo inacabado o la escritura fragmentaria revelan procesos de vulnerabilidad y reconstrucción identitaria. La artista desarrolla una estética de la huella, donde la imagen parece surgir de un estado de introspección profunda. El arte radical se convierte entonces en una forma de excavación de la memoria personal y colectiva, especialmente vinculada a la experiencia femenina y a la dimensión emocional de la existencia.

En este sentido, puede afirmarse que su trabajo dialoga con ciertas corrientes del arte contemporáneo que privilegian la subjetividad, la performatividad y la experiencia procesual frente a la representación tradicional. Sin embargo, la propuesta de Arribas González evita la espectacularización frecuente en parte del arte conceptual contemporáneo. Su radicalidad no reside en el impacto visual extremo ni en la provocación formal, sino en la honestidad del proceso creativo y en la exposición de la fragilidad humana. La artista trabaja desde la contención y la síntesis, utilizando materiales visuales y poéticos que remiten a estados emocionales liminales: ausencia, silencio, pérdida, transformación o búsqueda de sentido.

La dimensión poética resulta esencial para comprender esta concepción del arte. La poesía en su obra no constituye un género separado, sino un modo de percepción. El lenguaje poético permite acceder a zonas de la experiencia que escapan a la racionalidad discursiva y abre un espacio de ambigüedad simbólica donde la imagen adquiere múltiples resonancias. Desde esta perspectiva, el arte radical implica también una resistencia frente a los sistemas de significado cerrados y frente a la lógica utilitaria de la cultura contemporánea. La artista reivindica un arte que no responde únicamente a criterios de productividad o consumo visual, sino a una necesidad interior de expresión y conocimiento.

Asimismo, el concepto de radicalidad puede analizarse en relación con la temporalidad presente en su obra. Frente a la aceleración y saturación visual de la sociedad digital, Arribas González desarrolla una estética de la lentitud y de la contemplación. Sus composiciones invitan a una lectura pausada, casi meditativa, en la que el espectador debe implicarse emocionalmente para completar el sentido de la obra. Esta actitud supone una posición crítica frente a la cultura de la inmediatez y del espectáculo. El arte radical se configura entonces como un acto de resistencia estética que reivindica el silencio, la introspección y la experiencia sensible profunda.

Desde una perspectiva filosófica, su propuesta puede relacionarse con corrientes fenomenológicas y existencialistas que consideran el arte como una vía de acceso al ser. La creación artística no aparece únicamente como producción de objetos estéticos, sino como experiencia transformadora. En este marco, la radicalidad implica atravesar las apariencias para aproximarse a aquello que permanece oculto en la experiencia cotidiana. La artista trabaja con símbolos abiertos, formas inestables y escrituras fragmentarias que sugieren más de lo que afirman. Esta indeterminación favorece una relación activa con el espectador, quien participa en la construcción del significado desde su propia experiencia emocional.

También resulta relevante la dimensión ética de su práctica artística. El arte radical, en este caso, supone una defensa de la autenticidad frente a las dinámicas de superficialidad cultural. La exposición de la vulnerabilidad, la memoria y la intimidad no responde a una lógica confesional narcisista, sino a la voluntad de establecer una conexión humana profunda. La obra funciona como espacio de empatía y reconocimiento mutuo. De este modo, la radicalidad adquiere un carácter humanista: el arte se entiende como herramienta de transformación interior y de reconstrucción del vínculo sensible entre individuo y mundo.

Por otra parte, la hibridez disciplinar presente en su producción refuerza esta concepción radical del arte. La artista disuelve las fronteras entre géneros y medios expresivos, integrando escritura, imagen y acción performativa en una misma investigación estética. Esta práctica interdisciplinar responde a la necesidad de encontrar formas expresivas capaces de transmitir experiencias complejas que no pueden reducirse a un único lenguaje. En consecuencia, el arte radical implica también una crítica a las categorías rígidas de clasificación artística y una apertura hacia formas híbridas de creación contemporánea.

En conclusión, el concepto de arte radical en la obra de Cristina Arribas González puede definirse como una práctica estética orientada hacia la búsqueda de la esencia humana mediante la exploración interdisciplinar de la memoria, el cuerpo, la emoción y la palabra poética. Su radicalidad no se fundamenta en la provocación externa, sino en la profundidad introspectiva, la autenticidad expresiva y la voluntad de alcanzar una verdad emocional y existencial. A través de una estética de la síntesis y de la vulnerabilidad, la artista propone un arte entendido como experiencia de conocimiento interior, resistencia cultural y transformación sensible.