La inmutabilidad de dios | Cristina Arribas González

Dios es espíritu, nada más que eso.

En su suma importancia no tiene tiempo.

Ni el ser le es otorgado por la lámina, por el córtex, por el cerebelo.

Su cuerpo se creó en la epidemia del espejo,

en la fracción que originó el tiempo.

Soy su dios mirando al espejo.

Sonrío silencioso entre éticas que me marcaron con dolor,

religiones que yo no necesité.


Dios es espíritu nada más que eso

En su suma importancia no tiene tiempo

Ni ser es otorgado por la lámina

Por el córtex

Por el cerebro

Su cuerpo se creó en la epidemia

Del espejo

En la fracción

Que originó el tiempo

Soy su dios mirando al espejo

Sonrío silencioso entre éticas

Que me marcaron con dolor

Religiones que yo no necesité


La inmutabilidad de dios, Cristina Arribas González (Hijos de marzo, 2026)

Dios tiene pasado | Cristina Arribas González

¿Dios tiene pasado?

A veces lo imagino sentado entre ruinas, tocando con los dedos las cenizas de las primeras estrellas.

Quizá también recuerde.

Quizá haya nombres que todavía le duelan.

Mundos que no pudo salvar. Voces que se perdieron antes de llegar a la luz.

Tal vez la eternidad no sea olvidar, sino conservarlo todo.

Y por eso el silencio de Dios se parece tanto a la memoria.


Dios tiene pasado, Cristina Arribas González (Hijos de marzo, 2024)

Raíz | Cristina Arribas González

Raíz

He aprendido que las raíces no buscan la luz.

Descienden.

Atravesan la tierra húmeda, la oscuridad antigua, los nombres que nadie recuerda.

Mientras las ramas conversan con el viento, ellas escuchan.

Guardan la memoria del agua, la cicatriz de las piedras, el rumor de los cuerpos que un día fueron bosque.

Yo también descendí.
Creí que caer era perderse y descubrí que toda profundidad es una forma secreta del regreso.

Ahora habito esta sombra fértil.

No pregunto por el fruto.

Me basta saber que bajo mis heridas algo continúa creciendo.

Algo invisible.

Algo que todavía pronuncia mi nombre verdadero.

Raíz, Cristina Arribas González (Hijos de marzo, 2025)

Tercera parte | Libro (Capítulo -I-)

Arte radical y poética de la raíz: memoria, lenguaje e identidad en la obra interdisciplinar de Cristina Arribas González

Tercera parte y conclusión

10. Hijos de marzo: edición independiente y construcción de comunidad simbólica

La práctica artística contemporánea ha experimentado una profunda transformación en relación con los modos de producción, circulación y recepción de la obra. La creciente autonomía de los creadores respecto a las estructuras tradicionales de legitimación ha favorecido la aparición de proyectos editoriales independientes que funcionan simultáneamente como plataformas de creación, archivo y difusión cultural.

Dentro de la trayectoria de Cristina Arribas González, Hijos de marzo ocupa una posición especialmente significativa. Más que una iniciativa editorial en sentido estricto, constituye una extensión natural de su investigación artística. A través de este proyecto convergen escritura, edición, producción cultural y construcción de espacios alternativos para la circulación del pensamiento poético y visual.

La importancia de Hijos de marzo no reside únicamente en los libros publicados o en las actividades desarrolladas bajo su marco. Su relevancia radica en la creación de una comunidad simbólica sustentada en el intercambio de experiencias, textos e imaginarios. La edición aparece aquí como práctica artística en sí misma.

Esta dimensión resulta especialmente relevante en un contexto cultural caracterizado por la concentración de los circuitos de difusión y por la creciente subordinación de la producción simbólica a criterios de visibilidad inmediata. Frente a estas dinámicas, iniciativas como Hijos de marzo recuperan la importancia de los procesos lentos de lectura, diálogo y construcción colectiva del significado.

Desde esta perspectiva, la actividad editorial forma parte de la misma ética de la atención que atraviesa toda la producción de Arribas González. Publicar equivale a crear condiciones para la permanencia de la memoria y para la circulación de formas alternativas de conocimiento.

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11. Hija de la Raíz: el archivo expandido como obra

Entre todos los proyectos desarrollados por la autora, Hija de la Raíz constituye probablemente la formulación más completa de su universo conceptual.

Más que una obra específica, puede entenderse como un dispositivo artístico de carácter expandido donde convergen escritura, imagen, memoria, archivo y pensamiento. El proyecto funciona simultáneamente como plataforma de documentación, laboratorio creativo y estructura de producción simbólica.

La noción de archivo ha experimentado una profunda transformación dentro de las prácticas artísticas contemporáneas. Tradicionalmente asociado a la conservación de documentos y a la preservación de la memoria histórica, el archivo se ha convertido progresivamente en un espacio de creación.

Autores como Hal Foster han señalado la aparición de un “impulso archivístico” en el arte contemporáneo caracterizado por la utilización de materiales documentales como herramientas de producción crítica. Sin embargo, en el caso de Arribas González el archivo no se limita a reunir materiales preexistentes. Funciona como un organismo vivo.

La obra se organiza mediante una estructura rizomática donde distintos proyectos mantienen relaciones constantes entre sí. Cada texto dialoga con imágenes; cada imagen remite a procesos de escritura; cada proceso genera nuevas conexiones.

Esta configuración permite comprender la importancia de la raíz como principio organizador. La raíz no sólo aparece como tema. Determina la propia arquitectura de la producción artística.

Los distintos proyectos actúan como ramificaciones de una misma investigación orientada hacia cuestiones de origen, pertenencia y transformación.

Desde esta perspectiva, Hija de la Raíz puede interpretarse como un archivo de procesos más que de resultados. Lo que se conserva no es únicamente la obra terminada, sino también las huellas de su devenir.

La identidad misma aparece archivada de forma dinámica.

No como esencia estable, sino como conjunto de transformaciones en permanente construcción.

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12. Una poética de la fragilidad

Uno de los rasgos más característicos de la obra de Cristina Arribas González es la manera en que articula una estética de la fragilidad.

La cultura contemporánea suele privilegiar valores asociados a la productividad, la eficiencia y el control. En contraste, la producción de la autora se orienta hacia experiencias marcadas por la incertidumbre, la vulnerabilidad y la incompletud.

Esta elección posee importantes implicaciones estéticas y éticas.

Desde el punto de vista formal, la fragilidad se manifiesta mediante trazos abiertos, figuras inacabadas, silencios textuales y estructuras fragmentarias. Las obras evitan la clausura interpretativa y mantienen visibles las huellas del proceso creativo.

Desde el punto de vista conceptual, esta estrategia cuestiona las representaciones normativas de la subjetividad. El sujeto no aparece como una identidad cerrada y coherente, sino como una realidad atravesada por múltiples tensiones.

La herida adquiere un valor fundamental dentro de esta poética.

No se presenta únicamente como signo de pérdida o sufrimiento. Funciona también como espacio de apertura.

La vulnerabilidad permite establecer vínculos, generar reconocimiento y producir formas de conocimiento imposibles desde posiciones de autosuficiencia.

Esta concepción aproxima la obra de Arribas González a determinadas corrientes contemporáneas interesadas en la dimensión política de la fragilidad. Sin embargo, su propuesta evita la retórica y mantiene siempre una profunda atención a la experiencia concreta.

La fragilidad no aparece como concepto abstracto.

Se encarna en cuerpos, memorias, afectos y palabras.

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13. Cristina Arribas González en el contexto del arte contemporáneo

Situar la obra de Cristina Arribas González dentro del panorama artístico contemporáneo exige reconocer el carácter híbrido y transversal de su práctica.

Su producción comparte elementos con diversas tendencias desarrolladas durante las últimas décadas:

- la investigación artística;
- las prácticas de archivo expandido;
- la poesía visual y experimental;
- las estéticas de la memoria;
- las políticas de la vulnerabilidad;
- las prácticas intermediales;
- los enfoques fenomenológicos centrados en la experiencia.

Sin embargo, reducir su trabajo a cualquiera de estas categorías resultaría insuficiente.

La singularidad de su propuesta reside precisamente en la manera en que articula elementos procedentes de diferentes tradiciones para construir un lenguaje propio.

A diferencia de ciertas prácticas conceptuales centradas en la desmaterialización del objeto artístico, la obra de Arribas González mantiene una fuerte dimensión afectiva y experiencial.

Del mismo modo, aunque comparte intereses con numerosos proyectos contemporáneos dedicados a la memoria y al archivo, su aproximación se distingue por la importancia concedida a la experiencia íntima como vía de acceso a problemáticas colectivas.

Esta capacidad para conectar lo personal y lo universal constituye uno de los aspectos más relevantes de su producción.

Las experiencias individuales nunca permanecen encerradas en el ámbito autobiográfico.

Se transforman en estructuras simbólicas capaces de generar resonancias compartidas.

En el contexto español e iberoamericano contemporáneo, esta orientación sitúa su obra dentro de una línea de investigación particularmente significativa, interesada en las relaciones entre arte, memoria, lenguaje y subjetividad.

Su trabajo contribuye a ampliar las posibilidades de la creación interdisciplinar al demostrar que la producción artística puede funcionar simultáneamente como experiencia estética, reflexión crítica y forma de conocimiento.

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14. Discusión: arte, conocimiento y transformación

El análisis desarrollado a lo largo de este capítulo permite identificar una serie de constantes que atraviesan la totalidad de la producción artística de Cristina Arribas González.

En primer lugar, destaca la centralidad de la raíz como principio conceptual organizador. La raíz aparece simultáneamente como imagen, metáfora y metodología de investigación. A través de ella se articulan cuestiones relacionadas con el origen, la memoria, la pertenencia y la transformación.

En segundo lugar, resulta evidente la importancia otorgada al lenguaje entendido en sentido expandido. La palabra, la imagen, el gesto y el silencio participan de una misma economía simbólica donde los significados permanecen abiertos.

En tercer lugar, la obra desarrolla una concepción relacional de la identidad. El sujeto no aparece como entidad estable, sino como proceso de construcción permanente atravesado por experiencias de encuentro, pérdida y reconstrucción.

Finalmente, toda la producción se encuentra atravesada por una comprensión del arte como forma de conocimiento.

Esta dimensión resulta especialmente relevante.

La práctica artística no se limita a ilustrar ideas previamente formuladas. Produce conocimiento mediante procedimientos específicos vinculados a la experiencia sensible.

La creación se convierte en una metodología de investigación.

Pensar y crear dejan de ser actividades separadas.

Esta convergencia constituye uno de los principales aportes de la obra de Arribas González al debate contemporáneo sobre la investigación artística.

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Conclusiones

La obra de Cristina Arribas González configura una de las propuestas interdisciplinarias más coherentes dentro de un ámbito de creación donde poesía, artes visuales y reflexión crítica convergen en una misma investigación sobre la experiencia humana.

A través de proyectos como Hija de la Raíz, Ab Radice, Procesos, Ciò che sta dietro la parola, Les femmes inséparables, Propias, Ser D Arte, Hijos de marzo y Ruth Vulgata, la autora desarrolla una exploración sostenida de las relaciones entre memoria, lenguaje, cuerpo e identidad.

El análisis realizado permite afirmar que la noción de raíz constituye el núcleo conceptual de toda su producción. Lejos de remitir únicamente al origen biográfico, la raíz funciona como una categoría estética y epistemológica que permite comprender las conexiones entre experiencia individual, memoria colectiva y producción de sentido.

La radicalidad presente en su obra no se fundamenta en la ruptura espectacular ni en la confrontación institucional. Su carácter radical procede de una voluntad de profundización. Se trata de una búsqueda constante de aquello que permanece oculto bajo las formas visibles de la experiencia.

Esta orientación genera una poética basada en la síntesis, el silencio, la fragilidad y la apertura interpretativa.

La imagen deja de funcionar como representación para convertirse en pensamiento visual.

La palabra abandona su función descriptiva para transformarse en acontecimiento.

El archivo se convierte en proceso.

La identidad aparece como devenir.

Desde esta perspectiva, la práctica artística de Cristina Arribas González puede entenderse como una forma de conocimiento sensible capaz de articular creación, reflexión y transformación personal.

Su obra demuestra que el arte continúa siendo un espacio privilegiado para interrogar las estructuras profundas de la experiencia humana y para construir formas alternativas de relación con la memoria, el lenguaje y el mundo.

En un contexto cultural dominado por la velocidad, la fragmentación y la saturación de imágenes, su producción reivindica la lentitud, la escucha y la atención como condiciones necesarias para el pensamiento.

La raíz se convierte así no sólo en tema de investigación, sino en una ética de la creación.

Una ética que invita a regresar continuamente a aquello que sostiene la experiencia y que permite comprender el arte como práctica de conocimiento, presencia y transformación.

Bibliografía

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Borgdorff, Henk. The Conflict of the Faculties: Perspectives on Artistic Research and Academia. Leiden: Leiden University Press, 2012.

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Derrida, Jacques. Archive Fever: A Freudian Impression. Chicago: University of Chicago Press, 1996.

Didi-Huberman, Georges. Atlas o el alegre saber inquieto. Madrid: Museo Reina Sofía, 2010.

Foster, Hal. “An Archival Impulse.” October 110 (2004): 3–22.

Hannula, Mika, Juha Suoranta y Tere Vadén. Artistic Research: Theories, Methods and Practices. Helsinki: Academy of Fine Arts, 2005.

Heidegger, Martin. Poetry, Language, Thought. New York: Harper & Row, 1971.

Merleau-Ponty, Maurice. Phenomenology of Perception. London: Routledge, 2012.

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Zambrano, María. Claros del bosque. Madrid: Siruela, 2011.

Fuentes primarias

Arribas González, Cristina. Memorias de una voz. Madrid, 2013.

———. La derecha que amó a la izquierda. Madrid, 2015.

———. La tierra que emana. Madrid, 2016.

———. Propias. México, 2018.

———. La luz del instante (con Ana Vega Toscano). Madrid, 2019.

———. De todas Rosas. Madrid, 2024.

———. Amor no. Agua y fe. Madrid, 2024.

———. Ab radice (I). De estigmas. Madrid, 2025.

———. Ab radice (II). El día que morimos las dos. Los brotes rojos. Madrid, 2026.

Sitios y archivos de artista

Arribas González, Cristina. Archivo de artista y proyectos interdisciplinarios.

Hija de la Raíz. Archivo poético expandido y plataforma de investigación artística.

Hijos de marzo. Proyecto editorial y cultural independiente.

Segunda parte | Libro (Capítulo -I-)

Arte radical y poética de la raíz: memoria, lenguaje e identidad en la obra interdisciplinar de Cristina Arribas González

Segunda parte

4. Cuerpo, vulnerabilidad y construcción de subjetividad

Entre los elementos que atraviesan de manera más constante la producción de Cristina Arribas González destaca la presencia del cuerpo. Sin embargo, no se trata de un cuerpo concebido únicamente como entidad física o como objeto de representación visual. Su obra propone una comprensión compleja de la corporeidad entendida como espacio de memoria, territorio afectivo y lugar de inscripción de la experiencia.

La relevancia que adquiere el cuerpo dentro de las prácticas artísticas contemporáneas ha sido ampliamente estudiada desde diversas perspectivas teóricas. Desde la fenomenología de Maurice Merleau-Ponty hasta las reflexiones de Judith Butler sobre vulnerabilidad y performatividad, el cuerpo ha dejado de ser considerado un simple soporte biológico para convertirse en un lugar de producción de sentido.

Esta transformación resulta especialmente significativa en la obra de Arribas González. Los cuerpos que aparecen en sus dibujos, fotografías o composiciones visuales rara vez se presentan como figuras plenamente definidas. Frecuentemente emergen mediante fragmentos, insinuaciones, trazos incompletos o presencias apenas sugeridas.

Lejos de indicar una ausencia de identidad, esta fragmentación constituye una estrategia estética destinada a cuestionar las concepciones estables del sujeto. La identidad aparece como un proceso abierto de construcción y transformación permanente.

En este contexto, el cuerpo funciona como archivo afectivo. Sobre él se inscriben experiencias de pérdida, amor, exilio, pertenencia y memoria. Cada gesto, cada huella y cada interrupción visual remiten a procesos internos que desbordan la representación convencional.

La vulnerabilidad ocupa un lugar central dentro de esta concepción. Frente a modelos culturales que privilegian la autosuficiencia y la fortaleza, la artista propone una estética donde la fragilidad adquiere valor epistemológico. La herida no aparece únicamente como marca del sufrimiento, sino como posibilidad de conocimiento.

Esta dimensión se encuentra especialmente presente en la escritura de Ab Radice. A través de una prosa poética marcada por la introspección, el desplazamiento y la experiencia afectiva, el texto convierte la vulnerabilidad en un espacio desde el cual reconstruir la subjetividad. La escritura opera como un proceso de elaboración simbólica capaz de transformar la experiencia del dolor en una forma de comprensión.

Desde esta perspectiva, la obra de Arribas González participa de una sensibilidad contemporánea que reconoce la potencia crítica de la fragilidad. La vulnerabilidad deja de ser una condición pasiva para convertirse en una forma de resistencia frente a los discursos que promueven identidades cerradas, homogéneas o plenamente coherentes.

La subjetividad aparece entonces como una realidad móvil, atravesada por tensiones, contradicciones y procesos de transformación continua. Las figuras fragmentadas, los rostros inacabados y los espacios vacíos que caracterizan gran parte de su producción visual constituyen manifestaciones formales de esta concepción.

La imagen ya no representa una identidad concluida. Registra un devenir.

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5. Lenguaje, silencio e intermedialidad

Uno de los aspectos más distintivos de la producción de Cristina Arribas González reside en la relación que establece entre palabra e imagen. Su práctica artística se desarrolla precisamente en el espacio de intersección entre ambos lenguajes, cuestionando las divisiones tradicionales entre literatura y artes visuales.

La intermedialidad constituye una de las características fundamentales del arte contemporáneo. Diversos autores han señalado que las prácticas actuales ya no pueden comprenderse desde categorías disciplinares rígidas, sino a partir de procesos de intercambio y contaminación entre medios.

La obra de Arribas González se sitúa plenamente dentro de esta lógica. La escritura poética incorpora procedimientos visuales; las imágenes adquieren estructuras narrativas; el dibujo funciona como escritura; la palabra se transforma en acontecimiento visual.

Esta condición híbrida resulta particularmente visible en proyectos como Ciò che sta dietro la parola (Lo que está detrás de la palabra). El propio título anuncia una interrogación sobre los límites del lenguaje y sobre aquello que permanece oculto bajo los procesos de comunicación.

El proyecto investiga la palabra no como instrumento transparente de transmisión de significados, sino como territorio complejo donde convergen memoria, afecto, experiencia y silencio. El lenguaje deja de entenderse como un sistema cerrado de signos para aparecer como un espacio de producción de sentido siempre inacabado.

En esta concepción, el silencio adquiere una importancia decisiva.

La tradición occidental ha privilegiado históricamente la palabra como principal vehículo de conocimiento. Sin embargo, diversas corrientes filosóficas y poéticas del siglo XX han cuestionado esta primacía, señalando la existencia de dimensiones de la experiencia que resisten la formulación discursiva.

La obra de Arribas González participa de esta sensibilidad. Los vacíos, las pausas, las interrupciones y las zonas indeterminadas aparecen como componentes activos de la significación.

Lo no dicho posee una densidad equivalente a aquello que se expresa.

Esta atención al silencio aproxima su trabajo a determinadas tradiciones poéticas donde el sentido emerge precisamente de las tensiones entre presencia y ausencia. La palabra no agota la experiencia; únicamente señala aquello que permanece más allá de ella.

De este modo, el lenguaje se transforma en una práctica de escucha. La escritura deja de ser afirmación para convertirse en exploración.

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6. Ciò che sta dietro la parola: la palabra como umbral

Entre los proyectos más significativos de la trayectoria de Cristina Arribas González destaca Ciò che sta dietro la parola, desarrollado parcialmente en Italia y concebido como una investigación interdisciplinar sobre las relaciones entre lenguaje, memoria e imagen.

El título del proyecto puede traducirse como “Lo que está detrás de la palabra”, formulación que resume de manera precisa una de las preocupaciones centrales de toda su producción artística.

La pregunta por aquello que existe detrás del lenguaje atraviesa numerosas tradiciones filosóficas contemporáneas. Desde Martin Heidegger hasta María Zambrano, diversos autores han reflexionado sobre la insuficiencia de la palabra para contener plenamente la experiencia.

La propuesta de Arribas González se sitúa dentro de este horizonte. El proyecto no pretende negar la capacidad expresiva del lenguaje, sino explorar sus límites.

La palabra aparece como un umbral.

Un espacio donde convergen experiencia, memoria, afecto y pensamiento sin llegar nunca a coincidir completamente.

Las imágenes que acompañan el proyecto no funcionan como ilustraciones de los textos. Tampoco los textos describen las imágenes. Ambos lenguajes mantienen una relación de reciprocidad abierta donde cada uno amplía las posibilidades interpretativas del otro.

Este procedimiento genera una estructura intermedial compleja que obliga al espectador o lector a desplazarse continuamente entre distintos registros de significación.

La experiencia estética surge precisamente en ese movimiento.

Desde esta perspectiva, Ciò che sta dietro la parola puede entenderse como una investigación sobre las condiciones mismas de la expresión. El proyecto no se limita a producir contenidos; interroga los mecanismos mediante los cuales dichos contenidos llegan a constituirse.

La palabra deja de ser un instrumento para convertirse en objeto de conocimiento.

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7. Les femmes inséparables: identidad, alteridad y relacionalidad

La cuestión de la identidad adquiere una formulación particularmente compleja en Les femmes inséparables, proyecto que integra fotografía, pintura y videoarte para reflexionar sobre la subjetividad femenina, la memoria y las relaciones invisibles que vinculan unas experiencias con otras.

El título remite inmediatamente a la noción de inseparabilidad. Esta idea introduce una crítica implícita a las concepciones individualistas del sujeto que han predominado en buena parte del pensamiento occidental.

La identidad no aparece aquí como una entidad autónoma y autosuficiente. Se construye mediante relaciones.

Los espejos, duplicaciones, correspondencias visuales y estructuras simétricas que atraviesan las obras generan una reflexión sobre la alteridad. El yo sólo puede comprenderse a través del encuentro con el otro.

Esta dimensión relacional conecta con diversas corrientes feministas contemporáneas que han cuestionado los modelos tradicionales de subjetividad basados en la autonomía absoluta.

La memoria desempeña igualmente un papel fundamental dentro del proyecto. Las experiencias individuales aparecen vinculadas a historias colectivas que atraviesan generaciones y contextos culturales diversos.

La figura femenina deja de entenderse como identidad fija para convertirse en espacio de tránsito entre múltiples narrativas.

En este sentido, Les femmes inséparables propone una poética de la conexión. Las fronteras entre lo personal y lo colectivo, entre lo íntimo y lo histórico, permanecen constantemente abiertas.

La subjetividad emerge como una red de relaciones más que como una esencia estable.

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8. Ruth Vulgata y la reescritura contemporánea de los relatos fundacionales

Uno de los proyectos más relevantes dentro de la dimensión literaria de la autora es Ruth Vulgata, obra que revisita la figura bíblica de Rut desde una perspectiva contemporánea.

La elección de este personaje resulta especialmente significativa. Rut ocupa un lugar singular dentro de la tradición judeocristiana por su condición de extranjera, desplazada y migrante.

A través de esta figura, Arribas González desarrolla una reflexión sobre cuestiones que atraviesan gran parte de su producción: el exilio, la pertenencia, la memoria, la reconstrucción identitaria y la persistencia de los vínculos afectivos.

La operación realizada por la autora no consiste en una simple actualización narrativa. Se trata de una relectura crítica que pone en diálogo los relatos heredados con problemáticas contemporáneas.

La tradición deja de funcionar como autoridad incuestionable para convertirse en material de reinterpretación.

Este procedimiento conecta con numerosas prácticas artísticas actuales interesadas en revisar archivos culturales, relatos históricos y mitologías desde perspectivas capaces de visibilizar voces tradicionalmente marginadas.

En Ruth Vulgata, la experiencia femenina ocupa una posición central. La figura de Rut aparece como símbolo de resiliencia, desplazamiento y capacidad de transformación.

La historia bíblica se convierte así en una herramienta para pensar el presente.

El pasado no aparece como algo concluido. Permanece activo dentro de las formas contemporáneas de experiencia.

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9. Propias y la dimensión comunitaria de la creación

Aunque gran parte de la obra de Cristina Arribas González se desarrolla en torno a procesos de introspección y exploración subjetiva, resulta importante subrayar que su práctica no se limita al ámbito individual.

El proyecto Propias, desarrollado en México y vinculado al Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC), constituye un ejemplo especialmente significativo de esta dimensión colectiva.

Aquí la creación artística aparece inseparable de procesos de participación, diálogo y construcción comunitaria.

La práctica artística deja de centrarse exclusivamente en la producción de obras para convertirse en una metodología de encuentro.

Este desplazamiento resulta coherente con la concepción relacional que atraviesa toda la producción de la autora. Si la identidad se construye mediante vínculos, la creación también debe entenderse como una actividad compartida.

Propias amplía así el alcance de su investigación sobre memoria e identidad incorporando dimensiones sociales y culturales más amplias.

La experiencia artística se convierte en una herramienta para fortalecer procesos de reconocimiento colectivo y producción de sentido común.

La creatividad aparece entonces no sólo como expresión individual, sino como práctica de construcción cultural.

Primera parte | Libro (Capítulo -I-)

Arte radical y poética de la raíz: memoria, lenguaje e identidad en la obra interdisciplinar de Cristina Arribas González

Resumen

La obra de Cristina Arribas González ocupa una posición singular dentro de las prácticas artísticas contemporáneas que articulan creación visual, escritura poética e investigación estética. Su producción se desarrolla en un territorio interdisciplinar donde convergen poesía, dibujo, fotografía, pintura, videoarte, edición y reflexión crítica como formas complementarias de conocimiento. A través de una investigación sostenida sobre la memoria, la identidad, el cuerpo y el lenguaje, la autora construye una poética del origen centrada en la exploración de las dimensiones invisibles de la experiencia humana.

Este capítulo propone una aproximación crítica a su trayectoria desde los estudios sobre investigación artística, fenomenología, intermedialidad y archivo expandido. Se sostiene que la noción de raíz constituye el eje conceptual que articula la totalidad de su producción, configurando una forma específica de radicalidad entendida no como ruptura espectacular sino como retorno a los fundamentos de la experiencia. Desde esta perspectiva, proyectos como Hija de la Raíz, Ab Radice, Ciò che sta dietro la parola, Les femmes inséparables, Procesos, Ser D Arte o Ruth Vulgata pueden interpretarse como manifestaciones de una misma investigación estética orientada hacia la construcción de formas de conocimiento sensibles capaces de interrogar las relaciones entre memoria, lenguaje, subjetividad y transformación.

Palabras clave: investigación artística, arte contemporáneo, memoria, identidad, poesía visual, intermedialidad, archivo expandido, fenomenología, Cristina Arribas González.


Introducción

La progresiva transformación del arte contemporáneo durante las últimas décadas ha favorecido la aparición de prácticas que cuestionan las fronteras tradicionales entre disciplinas, medios y formas de producción de conocimiento. En este contexto, la figura del artista deja de identificarse exclusivamente con la producción de objetos para convertirse en investigador, mediador y generador de experiencias donde pensamiento, creación y reflexión aparecen profundamente entrelazados.

Las denominadas prácticas artísticas contemporáneas se caracterizan por una creciente complejidad metodológica que integra elementos procedentes de la filosofía, la literatura, las ciencias sociales, los estudios visuales y las tecnologías de la imagen. Esta ampliación del campo artístico ha permitido el desarrollo de formas híbridas que operan simultáneamente como creación estética y como producción de conocimiento.

La trayectoria de Cristina Arribas González puede situarse precisamente dentro de este horizonte. Su trabajo constituye un ejemplo significativo de investigación artística entendida como proceso interdisciplinar donde escritura, imagen y pensamiento convergen en una misma búsqueda. Lejos de organizarse en disciplinas autónomas, sus proyectos conforman una red de relaciones que explora de manera constante cuestiones vinculadas al origen, la memoria, la vulnerabilidad, el lenguaje y la construcción de subjetividad.

La singularidad de su propuesta reside en la coherencia con la que estas problemáticas atraviesan tanto su producción visual como su escritura poética. Pintura, dibujo, fotografía, poesía, video y ensayo no aparecen como prácticas separadas, sino como manifestaciones complementarias de una misma investigación estética y existencial.

En el centro de esta producción emerge una imagen recurrente: la raíz. Más que un motivo iconográfico, la raíz funciona como estructura conceptual capaz de articular cuestiones relacionadas con la pertenencia, la memoria, la genealogía, la herida y la transformación. Desde ella se construye una auténtica poética del origen que atraviesa la totalidad de la obra.

La hipótesis principal de este capítulo sostiene que la producción artística de Cristina Arribas González desarrolla una forma específica de arte radical cuyo fundamento no reside en la provocación ni en la ruptura formal, sino en la búsqueda de aquello que permanece en la raíz de la experiencia humana. Esta radicalidad se manifiesta mediante una estética de la síntesis, la fragilidad y la escucha que transforma el arte en un espacio de conocimiento sensible.

Para abordar esta cuestión se propone un análisis que combina perspectivas procedentes de la fenomenología, la teoría del lenguaje, la estética contemporánea y los estudios sobre investigación artística. El objetivo no consiste únicamente en describir proyectos o producciones específicas, sino en comprender la lógica interna que articula el conjunto de su práctica.


1. Arte radical y retorno al origen

La palabra radical procede del término latino radix, que significa raíz. Esta dimensión etimológica resulta especialmente relevante para comprender la orientación general de la obra de Cristina Arribas González.

En gran parte del discurso artístico contemporáneo, la noción de radicalidad suele asociarse a estrategias de confrontación política, transgresión institucional o innovación formal. Sin embargo, la radicalidad presente en la producción de Arribas González se sitúa en otro registro. No se trata prioritariamente de cuestionar las convenciones del sistema artístico, sino de desarrollar una investigación orientada hacia aquello que constituye el fundamento de la experiencia.

Esta búsqueda aparece de manera explícita en la propia denominación de algunos de sus proyectos más significativos. Hija de la Raíz y Ab Radice constituyen ejemplos especialmente elocuentes de una poética construida alrededor de la idea de origen.

La raíz funciona simultáneamente como metáfora biográfica, imagen corporal, estructura de memoria y principio epistemológico. Representa aquello que permanece oculto bajo la superficie visible de los fenómenos, pero también aquello que permite comprender las relaciones entre pasado, presente y devenir.

Desde esta perspectiva, la práctica artística se convierte en un ejercicio de excavación. Crear implica descender hacia las capas profundas donde se acumulan experiencias, afectos, pérdidas, vínculos y memorias. El arte deja de concebirse como representación para transformarse en una forma de investigación.

Esta orientación conecta con algunas de las principales corrientes filosóficas del siglo XX. La fenomenología de Martin Heidegger insistió en la necesidad de recuperar una relación originaria con el ser frente a los procesos de objetivación técnica que caracterizan la modernidad. Del mismo modo, Maurice Merleau-Ponty subrayó la importancia de la experiencia corporal como fundamento del conocimiento.

Sin constituir una ilustración directa de estas corrientes, la obra de Arribas González comparte con ellas una preocupación por las dimensiones preconceptuales de la experiencia. Su trabajo se dirige constantemente hacia aquello que antecede a la formulación discursiva: la sensación, la memoria afectiva, el gesto, la huella o el silencio.

La radicalidad aparece entonces como una práctica de profundización. Frente a la aceleración perceptiva de la cultura digital, sus obras proponen espacios de lentitud y contemplación. Frente a la saturación visual contemporánea, introducen vacíos, silencios e interrupciones que permiten reactivar la experiencia de la atención.

En este sentido, puede afirmarse que su producción participa de una estética de la resistencia. No una resistencia basada en el enfrentamiento directo, sino en la recuperación de formas de percepción capaces de escapar a la lógica dominante de la inmediatez.


2. Investigación artística y producción de conocimiento

Uno de los debates más relevantes dentro del arte contemporáneo gira en torno a la consideración de la práctica artística como forma legítima de producción de conocimiento. Autores como Henk Borgdorff, Graeme Sullivan o Mika Hannula han defendido la existencia de saberes específicos generados mediante procesos creativos que no pueden reducirse a los modelos tradicionales de investigación científica.

La obra de Cristina Arribas González resulta especialmente pertinente para abordar esta cuestión.

Su producción se organiza como una investigación continuada donde cada proyecto funciona simultáneamente como obra, archivo, pregunta y proceso. Las piezas individuales adquieren significado dentro de una red más amplia de relaciones que se extiende a lo largo del tiempo.

Esta lógica puede observarse claramente en la estructura de plataformas como Hija de la Raíz o Ser D Arte. Más que espacios de exhibición, operan como laboratorios de experimentación donde escritura, imagen y pensamiento se desarrollan de manera conjunta.

La investigación artística no aparece aquí como una fase previa a la creación ni como una actividad complementaria. Constituye el núcleo mismo de la práctica.

La autora explora cuestiones relacionadas con la identidad, la memoria y el lenguaje mediante procedimientos que integran observación, experiencia, reflexión y producción simbólica. El conocimiento emerge a través del propio acto creativo.

Este aspecto resulta especialmente visible en la serie Procesos. Incluso el título remite a una concepción abierta y dinámica de la creación. Las imágenes no presentan resultados concluidos, sino estados transitorios de formación donde figura y significado permanecen en constante transformación.

Desde esta perspectiva, la obra se aproxima a las concepciones contemporáneas del arte como pensamiento visual. El dibujo deja de funcionar exclusivamente como representación para convertirse en una forma de investigación capaz de producir conocimiento específico sobre la experiencia.

La importancia otorgada al proceso permite comprender también la recurrencia de elementos fragmentarios dentro de su producción. Rostros incompletos, líneas interrumpidas, espacios vacíos y estructuras abiertas aparecen como estrategias destinadas a preservar la condición dinámica del significado.

El conocimiento no se presenta como una verdad cerrada, sino como una experiencia compartida de búsqueda.


3. Memoria, huella y temporalidad

La memoria constituye uno de los ejes fundamentales de la obra de Cristina Arribas González. Sin embargo, esta memoria se distancia tanto de la reconstrucción documental como de la narración autobiográfica convencional.

Lo que interesa a la artista no es la recuperación objetiva del pasado, sino la exploración de las huellas que este deja inscritas en la experiencia presente.

La noción de huella ocupa un lugar central en numerosas teorías contemporáneas de la memoria. Desde Jacques Derrida hasta Georges Didi-Huberman, diversos autores han señalado que el pasado nunca aparece como una presencia íntegra, sino mediante fragmentos, restos y vestigios que sobreviven de forma incompleta.

Esta concepción resulta especialmente útil para aproximarse al universo visual y poético de Arribas González.

En sus obras, la memoria emerge frecuentemente a través de ausencias. Los vacíos no representan carencias, sino espacios activos donde el significado permanece abierto. La imagen funciona como superficie de inscripción de aquello que ya no está presente y, sin embargo, continúa actuando.

La memoria se convierte así en una experiencia dinámica de transformación. Cada recuerdo implica una reinterpretación; cada evocación modifica aquello que recuerda.

Este carácter móvil aparece de manera recurrente en proyectos como Ab Radice, donde escritura y experiencia afectiva se articulan mediante una poética de la herida, el desplazamiento y la reconstrucción.

La raíz y la huella aparecen entonces profundamente conectadas. Ambas remiten a estructuras invisibles que sostienen la experiencia y permiten comprender la continuidad entre pasado y presente.

La genealogía interna de sus proyectos | Cristina Arribas González

El concepto de arte radical en la obra de Cristina Arribas González

Cristina Arribas González (Madrid, 1986) es una artista multidisciplinar, poeta y creadora visual cuya producción se sitúa en el cruce entre las artes visuales, plásticas y literarias. Su obra se caracteriza por una intensa carga simbólica y emocional, así como por una búsqueda constante de lo esencial mediante una estética sobria que otorga un lugar central al vacío, el silencio, la memoria y la introspección. La artista integra en su práctica disciplinas como la poesía, el dibujo, la performance, la pintura, la fotografía, el videoarte y la escritura reflexiva, desarrollando un lenguaje propio en el que confluyen imagen y palabra como formas complementarias de pensamiento y experiencia.


Nacida en Madrid el 10 de enero de 1986, Arribas González es una artista autodidacta que ha desarrollado su trayectoria tanto en el ámbito literario como en el visual. A lo largo de los años ha impulsado proyectos como Hijos de marzo, Hija de la Raíz, Procesos, Ciò che sta dietro la parola y Ser D Arte, iniciativas que evidencian su interés por la relación entre cuerpo, lenguaje, memoria e identidad. Asimismo, ha desarrollado actividades artísticas y culturales en diversas ciudades de Europa —entre ellas París y Pisa— y en México, participando en propuestas performativas, cinematográficas y de creación contemporánea.

Dentro de este contexto creativo, la noción de arte radical en la obra de Cristina Arribas González puede comprenderse como una propuesta estética y existencial que busca recuperar la raíz profunda de la experiencia humana mediante un lenguaje interdisciplinar en el que convergen pintura, poesía, gesto, memoria y reflexión interior. El término “radical” no debe interpretarse únicamente en su dimensión política o rupturista, asociada a ciertas vanguardias históricas o a prácticas de confrontación institucional, sino en su sentido etimológico derivado del latín radix, es decir, “raíz”. La radicalidad en Arribas González consiste en regresar a lo esencial, atravesando las capas superficiales de la representación para acceder a una verdad emocional y ontológica.

La obra poética de Cristina Arribas se distingue por una voz íntima y contundente en la que el lenguaje se depura hasta dejar aflorar la emoción, la espiritualidad y el símbolo. Su poesía, de carácter fragmentario y altamente simbólico, explora temas como el dolor, el cuerpo, la identidad, la memoria íntima y colectiva, así como las tensiones entre la vida y la realización espiritual. El uso de una economía expresiva y de imágenes condensadas configura un cuerpo poético que busca revelar aquello que permanece oculto bajo la experiencia cotidiana.

Sus poemarios constituyen una cartografía emocional y filosófica de esta búsqueda. Memorias de una voz (2013) establece las bases de su poética mediante una escritura fragmentaria vinculada al recuerdo y la identidad. La memoria habitada (2015) profundiza en la herida y en la complejidad simbólica de la memoria. La derecha que amó a la izquierda (2015) aborda las tensiones internas del ser humano y la necesidad de reconciliación afectiva. La tierra que emana (2016) propone un diálogo entre naturaleza y cuerpo como espacios de retorno a la esencia. Más adelante, Propias (2018), galardonado por el Instituto Veracruzano de Cultura, reivindica la reconstrucción de una voz autónoma desde la experiencia femenina y colectiva. En La luz del instante (2019), publicado junto a Ana Vega Toscano, el instante efímero aparece como espacio de revelación poética.

A esta trayectoria se suma la Trilogía poética compuesta por De todas Rosas (2024), Amor no. Agua y fe (2024) y Me mueve el amor para quererte (2025), obras que articulan una reflexión sobre el amor, la fe y la resistencia emocional. Del mismo modo, el díptico epistolar Ab radice (I). De estigmas (2025) y Ab radice (II). El día que morimos las dos. Los brotes rojos (2025) desarrolla una escritura íntima y sanadora donde la raíz se convierte en símbolo de dolor, origen y transformación.

La radicalidad de su propuesta artística se manifiesta precisamente en esta voluntad de ir hacia la raíz de la experiencia humana. En la obra de Arribas González, la creación no aparece como producción ornamental ni como ejercicio de representación convencional, sino como proceso de conocimiento interior. La artista desarrolla una estética de la huella y de la vulnerabilidad donde el gesto, el trazo y la fragmentación funcionan como registros de estados emocionales y espirituales profundos.

La relación entre palabra e imagen constituye uno de los ejes fundamentales de su trabajo. Ambas dimensiones no se subordinan entre sí, sino que forman parte de una misma estructura poética y simbólica. La pintura y la escritura funcionan como lenguajes complementarios capaces de expresar aquello que excede la racionalidad discursiva. Desde esta perspectiva, el arte radical implica una práctica de introspección en la que el acto creativo adquiere una dimensión casi ritual y terapéutica.

En el ámbito visual, su producción incluye fotografía, video experimental, pinturas, ilustraciones, dibujos y cuadernos de artista. En estas obras predominan el trazo esencial, la representación simbólica del cuerpo y una exploración constante de la emoción y del silencio. La economía formal y la contención visual refuerzan la dimensión introspectiva de su lenguaje artístico. Algunas de sus obras han sido exhibidas en espacios culturales públicos e independientes en España y difundidas en plataformas especializadas de arte contemporáneo.

El cuerpo ocupa un lugar central en esta concepción del arte radical. En lugar de presentarse únicamente como territorio político o social, aparece como archivo afectivo y espacio de inscripción de la memoria. El cuerpo en Arribas González es huella, fragilidad y lugar de transformación. El trazo inacabado, la escritura fragmentaria y la presencia del vacío generan una estética donde la vulnerabilidad adquiere valor expresivo y epistemológico.

En este sentido, su obra dialoga con ciertas corrientes contemporáneas vinculadas a la fenomenología, el existencialismo y las prácticas artísticas procesuales. Sin embargo, se distancia de la espectacularización presente en parte del arte conceptual contemporáneo. Su radicalidad no reside en la provocación externa ni en el impacto visual extremo, sino en la autenticidad del proceso creativo y en la capacidad de exponer la fragilidad humana sin artificio.

La dimensión interdisciplinar de sus proyectos refuerza esta concepción. Hijos de marzo explora la herencia y la memoria afectiva mediante textos, acciones visuales y objetos simbólicos. Hija de la Raíz investiga el cuerpo femenino, la espiritualidad y la identidad desde una narrativa orgánica y fragmentaria. Ser D Arte funciona como espacio de pensamiento crítico en el que convergen ilustración, reflexión teórica y creación visual. Les femmes inséparables plantea una iniciativa colectiva centrada en la experiencia femenina como sujeto político, artístico y espiritual.

Por otra parte, Ciò che sta dietro la parola, desarrollado en Italia, investiga aquello que se despliega detrás de la palabra: el silencio, la imagen y lo no dicho. En Ab Radice, la escritura epistolar se convierte en herramienta de sanación y búsqueda espiritual. Finalmente, Ruth Vulgata revisa la figura bíblica de Rut desde una mirada contemporánea, abordando cuestiones de identidad, tradición y memoria cultural.

Todos estos proyectos comparten una misma concepción del arte como espacio de investigación simbólica, resistencia sensible y transformación humana. La artista entiende la creación como una herramienta introspectiva y social capaz de conectar lo íntimo con lo colectivo, lo autobiográfico con lo universal. Asimismo, la posibilidad de que estos proyectos cambien de nombre, representación o figuración según el tiempo evidencia una comprensión orgánica y viva del proceso artístico.

Otro aspecto esencial del arte radical en Cristina Arribas González es su relación con el tiempo y la contemplación. Frente a la aceleración visual y a la saturación de imágenes características de la contemporaneidad digital, su obra propone una estética de la lentitud y del silencio. El espectador es invitado a detenerse, contemplar y participar activamente en la construcción del sentido. La obra no ofrece respuestas cerradas, sino espacios abiertos de resonancia emocional y simbólica.

Desde una perspectiva ética, esta radicalidad implica también una defensa de la autenticidad frente a las dinámicas de superficialidad cultural. La exposición de la memoria, del dolor y de la vulnerabilidad no responde a una lógica confesional narcisista, sino a la voluntad de generar una experiencia de empatía y reconocimiento humano. El arte se convierte así en un lugar de encuentro sensible y de reconstrucción interior.

En conclusión, el concepto de arte radical en la obra de Cristina Arribas González puede definirse como una práctica estética y existencial orientada hacia la búsqueda de la esencia humana mediante la exploración interdisciplinar de la memoria, el cuerpo, la emoción y la palabra poética. Su radicalidad no se fundamenta en la ruptura estridente ni en la provocación formal, sino en la profundidad introspectiva, la autenticidad expresiva y la necesidad de alcanzar una verdad emocional y espiritual. A través de una estética de la síntesis, el silencio y la vulnerabilidad, Arribas González propone un arte entendido como experiencia de conocimiento interior, resistencia cultural y transformación sensible.

Dossier artístico | Cristina Arribas González

DOSSIER ARTÍSTICO / ARTISTIC DOSSIER 

CRISTINA ARRIBAS GONZÁLEZ

Madrid, 1986
Artista multidisciplinar · Escritora · Poeta · Artista visual
Multidisciplinary artist · Writer · Poet · Visual artist

BIOGRAFÍA / BIOGRAPHY

Cristina Arribas González es una artista multidisciplinar española cuya práctica se sitúa en el cruce entre escritura, artes visuales y edición independiente.
De formación autodidacta, desarrolla una obra centrada en la investigación del lenguaje, la memoria y la construcción simbólica de la experiencia. Su trabajo articula lo textual y lo visual como territorios interdependientes de producción de conocimiento, configurando proyectos de largo recorrido donde imagen, palabra y archivo operan como un sistema expandido.
Cristina Arribas González is a Spanish multidisciplinary artist working at the intersection of writing, visual arts, and independent publishing.
Self-taught, her practice focuses on language, memory, and the symbolic construction of experience. Her work articulates text and image as interdependent territories of knowledge production, developing long-term projects in which image, word, and archive operate as an expanded system.

DECLARACIÓN ARTÍSTICA / ARTISTIC STATEMENT

Entiendo la práctica artística como un proceso de investigación atravesado por escritura, imagen y pensamiento simbólico.
Trabajo desde una concepción expandida del archivo como organismo vivo en transformación continua, donde obra, proceso y memoria coexisten en estado de activación permanente.
El pensamiento es parte constitutiva de la obra. En este sentido, incorporo la noción de al-fikr (الفِكر) como dimensión del pensamiento entendido como proceso activo y generativo.
Mis proyectos exploran las relaciones entre lenguaje, identidad, memoria y experiencia, así como las posibilidades poéticas y políticas de la creación contemporánea.
I understand artistic practice as a research process traversed by writing, image, and symbolic thought.
I work from an expanded conception of the archive as a living organism in constant transformation, where artwork, process, and memory coexist in a state of permanent activation.
Thought is a constitutive part of the work. In this sense, I incorporate the notion of al-fikr (الفِكر) as a dimension of thought understood as an active and generative process.
My projects explore the relationships between language, identity, memory, and experience, as well as the poetic and political possibilities of contemporary creation.

EJE CONCEPTUAL / CONCEPTUAL FRAMEWORK

Archivo vivo expandido / Hija de la Raíz / al-fikr (الفِكر)
La práctica se articula en torno a tres ejes interrelacionados:

Archivo vivo expandido
Estructura de memoria activa donde la obra no se conserva, sino que se transforma continuamente como campo de pensamiento.

Hija de la Raíz
Entidad poética y dispositivo transversal de producción artística que atraviesa proyectos, formatos y lenguajes.

al-fikr (الفِكر)
Dimensión del pensamiento como proceso generativo y material. No como reflexión posterior, sino como fuerza activa de producción.
Estos tres elementos configuran un campo expandido donde escritura, imagen y archivo se reconfiguran constantemente como formas de conocimiento.

PROYECTOS / PROJECTS

Proyectos artísticos / Artistic projects

Hija de la Raíz
Entidad poética y dispositivo transversal de producción artística.
Poetic entity and transversal device for artistic production.

Ciò che sta dietro la parola
Pintura y fotografía sobre lenguaje, imagen y pensamiento.
Painting and photography on language, image, and thought.

Les femmes inséparables
Proyecto sobre el cuerpo femenino y sus representaciones políticas contemporáneas.
Project on the female body and its contemporary political representations.

Esencia Visible
Investigación sobre percepción, presencia y experiencia poética.
Research on perception, presence, and poetic experience.

Ser D Arte
Pintura y fotografía centradas en la mirada íntima del proceso creativo.
Painting and photography focused on the intimate gaze of creative process.

Investigación y archivo / Research & Archive

Archivo vivo expandido
Dispositivo de investigación y producción simbólica en transformación constante.
A device for research and symbolic production in constant transformation.

Ab Radice / Ab Radice 369
Proyectos de construcción conceptual y pensamiento simbólico.
Projects of conceptual construction and symbolic thought.

Procesos
Serie de dibujo como herramienta de investigación formal y conceptual.
Drawing series as a tool for formal and conceptual research.

Práctica editorial / Editorial practice

Hijos de marzo
Sello editorial de libros de autor.
Artist book publishing imprint.

Libros de autor
Edición independiente, artesanal y colaborativa como práctica artística.
Independent, handcrafted and collaborative publishing as artistic practice.

Ruth Vulgata
Espacio de mediación cultural y reflexión sobre lo femenino.
Cultural mediation space focused on femininity.

369Arte86
Proyecto de diseño textil y arte gráfico.
Textile design and graphic art project.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES (SELECCIÓN) / SOLO EXHIBITIONS (SELECTION)

Ciò che sta dietro la parola (2013) —
La Palma, Islas Canarias, España 
[Centro Cultural, San Andrés y Sauces]
Pintura y fotografía sobre lenguaje y pensamiento.
Painting and photography on language and thought.

Ser D Arte (2016) — Alcorcón, España [Centro de las Artes]
Investigación sobre procesos de creación.
Research on processes of creation.

Procesos (2019) — Móstoles, España [Centro Cultural Norte Universidad]
Dibujo como herramienta de pensamiento.
Drawing as a tool for thought.

PROYECTOS INTERNACIONALES / INTERNATIONAL PROJECTS

Participa en proyectos y exposiciones en España, Francia e Italia.
En 2012 colabora con Gérard Courant en Cinématon, Le Tour de Pise y Escapade en Toscane: Carnets filmés.
In 2012 she collaborated with Gérard Courant on Cinématon, Le Tour de Pise, and Escapade en Toscane: Carnets filmés.

OBRA LITERARIA / LITERARY WORK

Poemarios / Poetry
Memorias de una voz (2013)
La memoria habitada (2015)
La derecha que amó a la izquierda (2015)
La tierra que emana (2016)

Trilogía / Trilogy
De todas rosas (2024)
Amor no. Agua y fe (2025)
Me mueve el amor para quererte (2025)

Dípticos / Diptychs
Ab Radice I. De estigmas (2025)
Ab Radice II. El día que morimos las dos. Los brotes rojos (2025)

PRÁCTICA EDITORIAL / EDITORIAL PRACTICE

La práctica editorial es una extensión central de la obra.
Destaca La luz del instante (2019), libro de autor publicado por Hijos de marzo, coescrito con Ana Vega Toscano.
Entre 2020 y 2026 publica en Frequenze Poetiche y participa en Tra parole e immagini (2022).
Editorial practice is a central extension of the work.
Notable is La luz del instante (2019), artist book published by Hijos de marzo, co-written with Ana Vega Toscano.
Between 2020 and 2026 she publishes in Frequenze Poetiche and participates in Tra parole e immagini (2022).

RECEPCIÓN Y TRADUCCIONES / TRANSLATIONS & RECEPTION

Parte de su obra ha sido traducida al italiano y al rumano.
Some of her work has been translated into Italian and Romanian.
La traducción al rumano ha sido realizada por Costel Drejoi.
Romanian translation by Costel Drejoi.
Su obra ha sido reseñada por Antonio Daganzo.
Her work has been reviewed by Antonio Daganzo.

Sin título | Cristina Arribas González

Me acuerdo de ti 
cuando suena el viento
y las luces se apagan.
Imagino esa noche que el mar me sedujo
y juré, con el cuerpo escondido,
que los límites existen
entre líneas y espacios blancos.
Te dibujé, articulada, junto a tu mano en la barbilla.
Solo me querías para devolverte el arte.
En manos.

La poesía sin título por Cristina Arribas González (Hijos de marzo, 2026)

El archivo expandido vivo: el espacio como dispositivo de memoria y conciencia sensible | Cristina Arribas González

Entiendo el archivo expandido vivo como una práctica que desplaza la noción tradicional de archivo —cerrado, institucional y lineal— hacia un dispositivo dinámico de producción de sentido. Durante mucho tiempo, el archivo fue concebido como un lugar destinado únicamente a conservar documentos y estabilizar la memoria del pasado. Sin embargo, considero que el archivo no puede permanecer inmóvil ni separado de la experiencia humana. El archivo vive, respira y se transforma constantemente con cada presencia que lo atraviesa. Más que un depósito de información, es un organismo sensible y relacional donde la memoria permanece en estado de mutación continua.
Desde mi perspectiva, el archivo se activa siempre desde el presente. No acudimos a él únicamente para reconstruir aquello que ocurrió, sino también para interrogarnos sobre las condiciones contemporáneas de la memoria, la identidad y la experiencia colectiva. Cada activación implica una relectura situada, atravesada por el contexto social, político, afectivo y humano del momento. El pasado no permanece intacto; se resignifica continuamente en relación con quienes lo observan y lo habitan. Por ello, el archivo no representa una verdad fija ni definitiva, sino un espacio abierto donde los sentidos se desplazan, se fracturan y vuelven a recomponerse.
Pienso también que el archivo expandido vivo cuestiona profundamente las jerarquías tradicionales de legitimación documental. Durante siglos, muchas formas de experiencia quedaron excluidas de los relatos oficiales de la memoria. Frente a ello, me interesa incorporar testimonios orales, relatos íntimos, materiales efímeros, registros performativos y memorias no institucionalizadas como parte fundamental del archivo. Estas formas de existencia contienen huellas sensibles de la experiencia humana que no pueden reducirse únicamente a la lógica racional del documento. El archivo se expande entonces hacia aquello que históricamente fue considerado invisible, marginal o secundario, permitiendo que múltiples voces y subjetividades habiten el espacio de la memoria.
La dimensión expandida aparece igualmente en la convivencia entre soportes físicos y digitales. El archivo contemporáneo ya no puede limitarse al documento material; integra imagen en movimiento, sonido, cartografías, interfaces digitales, participación en red y procesos colaborativos. Esta hibridez transforma el archivo en un ecosistema mutable más que en una colección fija. Los materiales no existen de manera aislada, sino en relación constante con otros lenguajes, tecnologías y experiencias. Cada vínculo genera nuevas posibilidades de lectura y nuevas formas de comprender la memoria y la cultura.
En este marco, la idea de espacio deja de ser únicamente un contenedor físico para transformarse en dispositivo. El espacio no funciona solo como escenario donde el archivo acontece, sino como una estructura activa de percepción, relación y producción de sentido. El espacio organiza las experiencias sensibles, activa memorias corporales y modifica la manera en que el cuerpo se relaciona con el tiempo, con el lenguaje y con los otros. De este modo, el espacio se convierte en una tecnología sensible capaz de generar estados de conciencia y de activar resonancias invisibles entre los cuerpos y las memorias.
Entiendo también el archivo como un dispositivo de comunicación inconsciente. Existen en él asociaciones, resonancias y memorias latentes que emergen en relación con el lenguaje, el espacio y el tiempo. El archivo no opera únicamente desde la racionalidad documental, sino desde capas sensibles y simbólicas que aparecen en la experiencia. El lenguaje despierta relaciones ocultas entre los materiales y activa sentidos inesperados; el espacio convoca la memoria corporal y perceptiva, generando una experiencia física del recuerdo; y el tiempo introduce desplazamientos, retornos, repeticiones y transformaciones que reconfiguran continuamente el sentido.
Así, el espacio-dispositivo produce estados de conexión entre presencia y ausencia, entre recuerdo y experiencia. No se trata únicamente de habitar un lugar, sino de ser atravesados por él. Cada espacio activa una memoria distinta, una percepción diferente del cuerpo y una nueva posibilidad de relación con lo sensible. El archivo expandido vivo se convierte entonces en una estructura orgánica donde el espacio respira junto a quienes lo atraviesan.
El archivo expandido vivo permanece además abierto a aquello que no puede ser completamente nombrado ni comprendido. Creo profundamente en el valor del no saber. Desde ese lugar emerge una conciencia humana que no nace exclusivamente de la certeza racional, sino de la escucha, de la intuición y de la experiencia sensible del encuentro. El archivo no se presenta como un sistema cerrado de respuestas, sino como un cauce por el que circulan la memoria, el lenguaje y la experiencia humana. A la vez, es también una arteria viva: un flujo orgánico donde el tiempo deja de ser lineal para convertirse en una dimensión sensible que respira, retorna y se desplaza.
Desde ese flujo, lo desconocido activa nuevas formas de percibirnos individual y colectivamente. El lenguaje, el espacio y el tiempo despiertan memorias latentes que permiten al ser humano encontrarse en tránsito continuo con su propia identidad. Cada persona no solo observa el archivo, sino que lo habita, lo modifica y deja en él nuevas huellas sensibles. El archivo se convierte entonces en un territorio de encuentro entre lo visible y lo invisible, entre lo consciente y lo inconsciente, entre aquello que recordamos y aquello que aún permanece oculto en nosotros.
Considero que el archivo expandido vivo permanece en cada cuerpo y en cada instante. Mutamos con él, así como él muta con nosotros. La memoria no es una estructura concluida, sino una materia viva en permanente construcción. Más que preservar una verdad estable, el archivo produce interpretaciones abiertas, afectivas y críticas donde la experiencia humana continúa generando nuevos sentidos.
En este proceso, el archivo deja de pertenecer exclusivamente al pasado y se convierte en una experiencia activa del presente. Produce nuevas lecturas de la memoria y de la cultura al activar relaciones inesperadas entre materiales, tiempos, espacios y comunidades. El archivo expandido vivo permite comprender que toda memoria es movimiento, transformación y relación. Cada activación abre nuevas posibilidades de conciencia colectiva y nuevas maneras de percibir nuestra existencia común.
En conclusión, el archivo expandido vivo representa para mí una forma de comprender la memoria como experiencia sensible y transformadora. Más que conservar restos del pasado, el archivo genera nuevas formas de relación entre el lenguaje, el tiempo, el espacio y la experiencia humana. El espacio, entendido como dispositivo, deja de ser un contenedor pasivo para convertirse en una fuerza activa de percepción y transformación. Así, el archivo se constituye como un organismo abierto donde presencia y ausencia dialogan constantemente, donde la memoria actúa como materia viva en permanente mutación y donde la conciencia emerge precisamente desde aquello que todavía no sabemos, pero sentimos.

Hija de la Raíz y las lógicas del arte contemporáneo | Cristina Arribas González

El proyecto Hija de la Raíz se inscribe en las prácticas del arte contemporáneo expandido, donde los límites entre disciplinas, soportes y lenguajes se disuelven en favor de estructuras híbridas de producción simbólica. En este contexto, la obra de Cristina Arribas González se articula como un archivo poético-visual en expansión, que desborda la noción tradicional de obra cerrada.


Desde una perspectiva contemporánea, el proyecto puede entenderse como un dispositivo de archivo activo, en el sentido en que el archivo deja de ser una estructura de conservación para convertirse en un espacio de generación de significado. Siguiendo esta lógica, la web no funciona como contenedor, sino como campo de operaciones donde texto, imagen y proceso se producen simultáneamente.


La práctica se sitúa dentro de una línea de investigación propia del arte contemporáneo que problematiza la autoría, la linealidad narrativa y la estabilidad de la obra. En este caso, la identidad de la artista no se presenta como origen estable, sino como constructo en permanente reescritura, atravesado por fragmentos, desplazamientos y superposiciones de lenguaje.


El carácter interdisciplinar del proyecto —poesía, pintura, fotografía, videoarte y escritura conceptual— responde a una condición central del arte contemporáneo: la contaminación de lenguajes como forma de pensamiento crítico. La imagen deja de ser representación y la palabra deja de ser descripción para convertirse ambas en materiales de experimentación.


Hija de la Raíz | Archivo poético expandido


En este marco, el archivo no actúa como acumulación pasiva, sino como estructura estética y epistemológica. La obra se organiza en torno a nodos como Ab Radice, Ser D Arte, Ciò che sta dietro la parola o Procesos, que no funcionan como series cerradas, sino como sistemas abiertos de producción de sentido.


Conceptualmente, el proyecto se vincula a una poética del origen —la raíz— entendida no como punto fijo, sino como tensión entre memoria, pérdida y construcción. Esta noción permite articular una reflexión sobre la subjetividad contemporánea como entidad fragmentaria, en constante negociación con el lenguaje y la imagen.


En este sentido, Hija de la Raíz puede situarse dentro de las prácticas del arte contemporáneo postconceptual, donde el énfasis no recae en el objeto artístico, sino en los procesos de pensamiento, escritura y circulación que lo generan.


La obra, en su conjunto, no representa una identidad ni narra una biografía, sino que produce un campo expandido de significación, donde el arte funciona como forma de conocimiento y como sistema de escritura del mundo.

Arte radical | Cristina Arribas González

La noción de arte radical en la obra de Cristina Arribas González puede comprenderse como una propuesta estética y existencial que busca recuperar la raíz profunda de la experiencia humana mediante un lenguaje interdisciplinar en el que convergen pintura, poesía, gesto, memoria y reflexión interior. En este contexto, el término “radical” no debe interpretarse únicamente en su sentido político o rupturista, asociado a las vanguardias históricas o a las prácticas de confrontación institucional, sino en su acepción etimológica derivada del latín radix —raíz—, es decir, como un retorno a lo esencial. La radicalidad en Arribas González consiste en explorar las capas más íntimas del sujeto, despojando la creación artística de artificios para convertirla en un espacio de revelación emocional y búsqueda ontológica.

La obra de la artista se caracteriza por una constante interacción entre palabra e imagen. Esta relación no funciona como mera ilustración recíproca, sino como una estructura poética integrada donde ambos lenguajes participan de un mismo impulso expresivo. La pintura y la escritura aparecen así como formas complementarias de pensamiento sensible. Desde esta perspectiva, el arte radical implica una práctica de conocimiento interior en la que el proceso creativo adquiere un valor casi ritual. La artista no representa simplemente objetos o emociones; construye territorios simbólicos donde la subjetividad se manifiesta a través de trazos esenciales, vacíos, silencios y fragmentos poéticos. En consecuencia, la radicalidad se encuentra en la intensidad de la experiencia y en la voluntad de alcanzar una verdad emocional desnuda.

Otro aspecto fundamental de este concepto es la importancia del cuerpo y de la memoria como espacios de inscripción artística. En muchas propuestas contemporáneas, el cuerpo funciona como soporte político o social; en Arribas González, además de esa posible dimensión, el cuerpo aparece como archivo afectivo y territorio espiritual. El gesto pictórico, el trazo inacabado o la escritura fragmentaria revelan procesos de vulnerabilidad y reconstrucción identitaria. La artista desarrolla una estética de la huella, donde la imagen parece surgir de un estado de introspección profunda. El arte radical se convierte entonces en una forma de excavación de la memoria personal y colectiva, especialmente vinculada a la experiencia femenina y a la dimensión emocional de la existencia.

En este sentido, puede afirmarse que su trabajo dialoga con ciertas corrientes del arte contemporáneo que privilegian la subjetividad, la performatividad y la experiencia procesual frente a la representación tradicional. Sin embargo, la propuesta de Arribas González evita la espectacularización frecuente en parte del arte conceptual contemporáneo. Su radicalidad no reside en el impacto visual extremo ni en la provocación formal, sino en la honestidad del proceso creativo y en la exposición de la fragilidad humana. La artista trabaja desde la contención y la síntesis, utilizando materiales visuales y poéticos que remiten a estados emocionales liminales: ausencia, silencio, pérdida, transformación o búsqueda de sentido.

La dimensión poética resulta esencial para comprender esta concepción del arte. La poesía en su obra no constituye un género separado, sino un modo de percepción. El lenguaje poético permite acceder a zonas de la experiencia que escapan a la racionalidad discursiva y abre un espacio de ambigüedad simbólica donde la imagen adquiere múltiples resonancias. Desde esta perspectiva, el arte radical implica también una resistencia frente a los sistemas de significado cerrados y frente a la lógica utilitaria de la cultura contemporánea. La artista reivindica un arte que no responde únicamente a criterios de productividad o consumo visual, sino a una necesidad interior de expresión y conocimiento.

Asimismo, el concepto de radicalidad puede analizarse en relación con la temporalidad presente en su obra. Frente a la aceleración y saturación visual de la sociedad digital, Arribas González desarrolla una estética de la lentitud y de la contemplación. Sus composiciones invitan a una lectura pausada, casi meditativa, en la que el espectador debe implicarse emocionalmente para completar el sentido de la obra. Esta actitud supone una posición crítica frente a la cultura de la inmediatez y del espectáculo. El arte radical se configura entonces como un acto de resistencia estética que reivindica el silencio, la introspección y la experiencia sensible profunda.

Desde una perspectiva filosófica, su propuesta puede relacionarse con corrientes fenomenológicas y existencialistas que consideran el arte como una vía de acceso al ser. La creación artística no aparece únicamente como producción de objetos estéticos, sino como experiencia transformadora. En este marco, la radicalidad implica atravesar las apariencias para aproximarse a aquello que permanece oculto en la experiencia cotidiana. La artista trabaja con símbolos abiertos, formas inestables y escrituras fragmentarias que sugieren más de lo que afirman. Esta indeterminación favorece una relación activa con el espectador, quien participa en la construcción del significado desde su propia experiencia emocional.

También resulta relevante la dimensión ética de su práctica artística. El arte radical, en este caso, supone una defensa de la autenticidad frente a las dinámicas de superficialidad cultural. La exposición de la vulnerabilidad, la memoria y la intimidad no responde a una lógica confesional narcisista, sino a la voluntad de establecer una conexión humana profunda. La obra funciona como espacio de empatía y reconocimiento mutuo. De este modo, la radicalidad adquiere un carácter humanista: el arte se entiende como herramienta de transformación interior y de reconstrucción del vínculo sensible entre individuo y mundo.

Por otra parte, la hibridez disciplinar presente en su producción refuerza esta concepción radical del arte. La artista disuelve las fronteras entre géneros y medios expresivos, integrando escritura, imagen y acción performativa en una misma investigación estética. Esta práctica interdisciplinar responde a la necesidad de encontrar formas expresivas capaces de transmitir experiencias complejas que no pueden reducirse a un único lenguaje. En consecuencia, el arte radical implica también una crítica a las categorías rígidas de clasificación artística y una apertura hacia formas híbridas de creación contemporánea.

En conclusión, el concepto de arte radical en la obra de Cristina Arribas González puede definirse como una práctica estética orientada hacia la búsqueda de la esencia humana mediante la exploración interdisciplinar de la memoria, el cuerpo, la emoción y la palabra poética. Su radicalidad no se fundamenta en la provocación externa, sino en la profundidad introspectiva, la autenticidad expresiva y la voluntad de alcanzar una verdad emocional y existencial. A través de una estética de la síntesis y de la vulnerabilidad, la artista propone un arte entendido como experiencia de conocimiento interior, resistencia cultural y transformación sensible.

Catálogo | Libros de autor







Cristina Arribas González (Madrid, 10 de enero de 1986) es una artista multidisciplinar y escritora española de formación autodidacta. Su trabajo se centra en la creación contemporánea, así como en la dirección y desarrollo de proyectos artísticos y culturales vinculados a la investigación y la reflexión estética.

Trayectoria

Ha desarrollado diversos proyectos orientados a la creación artística contemporánea, entre los que se encuentran Ciò che sta dietro la parola, Les femmes inséparables, Esencia Visible, Ser D Arte, Procesos, 369Arte86, Ab Radice, Ab Radice 369, Ruth Vulgata, Hijos de marzo e Hija de la Raíz.
Su actividad expositiva incluye la participación en muestras individuales y colectivas en el ámbito de las artes visuales en España, así como intervenciones performativas en contextos de intercambio artístico en Francia e Italia.
Durante una estancia en la Toscana conoció al cineasta francés Gérard Courant, con quien colaboró en una experiencia recogida en la película Cinématon y en los diarios filmados Le Tour de Pise y Escapade en Toscane: Carnets filmés (2012).

Obra literaria

Es autora de varios poemarios, entre los que destacan:
Memorias de una voz (2013), escrito en español e italiano.
La memoria habitada (2015), incluida en una selección internacional de autores.
La derecha que amó a la izquierda (2015).
La tierra que emana (2016).
En 2018 publicó Propias, un proyecto de difusión cultural editado en México dentro del Programa de Apoyos a las Culturas Municipales y Comunitarias, con reconocimiento del Instituto Veracruzano de la Cultura.
A partir de su iniciativa Libros de autor, centrada en la edición artesanal y colaborativa, publicó La luz del instante (2019), en coautoría con la periodista y musicóloga Ana Vega Toscano.
Este proyecto se complementa con la creación de espacios digitales dedicados a la relación entre palabra, imagen y pintura, abordadas como formas de interacción entre lenguaje y representación visual dentro de la práctica artística contemporánea.

Publicaciones y colaboraciones

Entre 2020 y 2026 ha colaborado con la revista italiana Frequenze Poetiche, donde ha publicado textos en español e italiano como Dialoghi di luce e ombre, La porta di Dio y Ama, este último en homenaje a la poeta Antonia Pozzi.
En 2022 fue incluida en la antología Tra parole e immagini (Testi verbovisuali), editada por el poeta Giorgio Moio.
Entre 2024 y 2025 publicó la trilogía poética compuesta por De Todas Rosas, Amor no. Agua y fe y Me mueve el amor para quererte, dentro de su sello editorial Hijos de marzo.
Asimismo, los dípticos epistolares Ab Radice (I). De estigmas y Ab Radice (II). El día que morimos las dos. Los brotes rojos han sido reseñados por el periodista y poeta Antonio Daganzo.

Traducciones

Su obra ha sido traducida a varios idiomas, entre ellos el italiano y el rumano, este último por el poeta y traductor Costel Drejoi.

La verdad que nos vio mirar | Cristina Arribas González

La verdad espera ser mirada
porque hay un lugar donde todo calla sin embargo habla.
Y en su transparencia arde sin consumirse.

Cuando todo pasa.
Cuando el ruido cede
se queda la verdad
con su sonido intacto.
Pequeña pero firme.

No exige palabras,
las atraviesa con su luz.

Respirar esperando ser mirada.
Donde todo calla.
Y sin embargo habla.

Y aunque nadie la nombre,
resuena.

Se queda suspendida
en lo que no se dijo,
en la grieta de las voces.

No grita, la verdad.
Pero permanece.

La verdad nos mira
en el momento inevitable,
sostenida por pulsos
que dejamos al caer,
ya heridos, hieráticos.

Ella reluce:
sobre (a) viva.

Y cuando la miramos,
cambia lo que somos.

Es en la costumbre de no ver,
en el borde exacto de nuestra atención.

Si la ignoras, insiste
en no ser nombrada ni desplazada.

Es piedra que aprendió a respirar
sin dejar de ser piedra.

Sin ojos,
sin gesto,
sin juicio.

Presencia.

Entonces comprendemos tarde
que no era algo que buscar,
sino algo que soportar.

Y aun así,
cuando todo vuelve al ruido,
queda una huella mínima,
una claridad que no explica,
pero acompaña.

Como si la verdad
no viniera a decirnos nada,
sino a recordarnos:
Cuando te volvimos (a) humana.



La poesía de la verdad (Hijos de marzo, 2026), de Cristina Arribas González.

El principio de la Rosa | Cristina Arribas González

"Stat rosa pristina nomine / Stat Roma pristina nomine"


Nosotros quizá también persistimos como nombre /
quizá nunca fuimos otra cosa que eso desde el principio.


En un jardín que el tiempo ha deshecho,
floreció una rosa que nadie recuerda.
Ni su color, ni su aroma, ni su forma:
solo un nombre suspendido en la niebla.

La tocaron siglos que ya no existen,
la miraron ojos vueltos al polvo;
y cuando todo termina y se apaga,
queda la palabra… flotando sola.

“Rosa”, decimos,
y no hay pétalos,
ni espinas,
ni sangre en los dedos.

Solo un eco leve,
una sombra del mundo,
un signo vacío
que insiste en quedarse.

Quizá nunca fue más que eso:
un nombre que creímos real,
una forma que el lenguaje sostuvo
antes de dejarla caer.

Y así vivimos:
rodeados de nombres,
nombrando lo ausente,
creyendo tocar lo que ya no está.

La rosa solo existe para ti:
pasado.

Allí se deshacía en halagos,
allí su presencia no era mera,
era virtud y verdad.

Ahora vuelve
como idea insinuada,
traída desde un lugar sin materia,
con su oscuro color intacto.

Allí se desplegaba,
se escribía en filosofías y principios.
Aquí
es solo mi nombre.

La existencia de mí:
yo.

Rosa.
Verdadero.


Toda presencia es solo un efecto de persistencia, es la esencia visible


Los principios de la rosa (Hijos de marzo, 2026), de Cristina Arribas González.