Catálogo | Libros de autor
AB RADICE II. El día que morimos las dos. Los brotes rojos | Cristina Arribas González
Título: Ab radice (II). El día que morimos las dos. Los brotes rojos
La derecha que amó a la izquierda | Cristina Arribas González
Título: La derecha que amó a la izquierda
ESENCIA | Lo que está detrás de la palabra
Título: Esencia (Lo que está detrás de la palabra)
Descubiertas en mis voces
Devolverles el vuelo
De querernos/
Ensayo/ poesía crítica y experimental | HIJOS DE MARZO
Título: (2011-2025) Los años de dios: Extracción de pensamientos aflorados o desaflorados
Nota de prensa | Ab Radice (I). De estigmas
AB RADICE (I) | reseña
Ab radice (I). De estigmas
Cristina Arribas González
Hijos de marzo, Madrid, 2025
86 páginas
Muy lejos de detenerse, la creación de la escritora y artista plástica Cristina Arribas González (Madrid, 1986) prosigue su andadura moviéndose entre el norte de la aguja certera y el sur de la buena abundancia. Tras haber culminado, en el lapso de poco más de un año (2024-2025), una trilogía poética que englobaba —y engloba— las entregas tituladas De todas Rosas, Amor no. Agua y fe y Me mueve el amor para quererte, Cristina Arribas abre ahora lo que a todas luces parece un díptico epistolar cuyo primer jalón es el recién aparecido Ab radice (I). De estigmas, que se hace eco en su título de la Historia Natural de Plinio el Viejo. “Et ab radice avulsae vitales est satus et ramorum tenerrimis”, leemos en el Libro XIII, capítulo 8, de la monumental obra de Plinio, lo que se podría traducir a la lengua castellana de la siguiente manera: “Y de la raíz arrancada surge el principio vital y las ramas más tiernas”.
A las raíces acude, pues, la autora, en esta nueva muestra de un infatigable quehacer cuya flexibilidad expresiva, e incluso su capacidad para las explícitas metamorfosis, alcanzan aquí una muy singular cota. Porque estamos ante la particular demostración, debida a Cristina Arribas González, de cómo el género epistolar se amolda con facilidad insuperable a los diferentes estados de ánimo, a los diferentes visajes del alma y a los diferentes latidos del corazón de quien escribe. Y, así, la consecuente escritura, oscilando entre los campamentos base de lo que podríamos considerar el poema en prosa y una libre y reconocible versificación, propicia la concatenación de las indagaciones líricas y una episódica narratividad —e incluso algún pasaje dialogado—, del verbo abiertamente confesional y el —a veces volcánico, a veces muy medido— idioma del despecho, del autoconocimiento a ultranza y una intertextualidad que no desdeña ni las letras de Simon & Garfunkel ni las interpolaciones bíblicas, ni tampoco una larga cita poemática de Silvina Ocampo. Todo ello, además, en el marco de un discurso cuya unidad de sentido forma parte igualmente de lo posible polimorfo y de lo sometido a literaria brega: ¿son varias cartas consecutivas o, en realidad, es una sola lo que el lector halla en las páginas de este primer jalón de Ab radice?
La simplificación reduccionista no tiene aquí valor alguno: estamos ante un texto de Cristina Arribas González, y no olvidarlo implica aceptar, gozosamente, la sorpresa como levadura integral de la palabra y el discernimiento como altorrelieve propio de la intelección. “¿Será que vivir es poner en duda nuestra lengua?”, le escribe Airam Sabira a su destinataria Delia, y más aún: “El desorden que habita en la escritura, la escritura es una pieza de arte. He aprendido a vivir de esta realidad polisémica. De esta artesanía de vacíos. Esculpir en la escritura. Darle a la escritura todos los actos posibles”. Con lo que la presente muestra cardinal del epistolario de Airam Sabira —personaje a través del cual se dibuja una suerte de extrema ficcionalización del yo poético (“Es como si hubiera construido una persona a partir de mis miedos, fracturas y obsesiones”)— constituye la oportunidad —muy bien aprovechada oportunidad— de “llegar a la raíz”, dando, efectivamente, “la oportunidad de conocer”. Porque en Ab radice (I), los “estigmas” no sólo son las huellas en el alma de un acendrado amor no correspondido (“No sabía lo que significaba el silencio hasta que clamó tan fuerte que gritó tu nombre”), sino también, y ante todo —y recordando nuevamente a Plinio—, las huellas de la lucha por vivir o revivir, por nacer o renacer desde el dolor. Por lograr que “de la raíz arrancada” surjan “las ramas más tiernas” de la clarividencia y la memoria limpia.
Antonio Daganzo, 4 de septiembre, 2025
Reseña por Antonio Daganzo, Ab Radice (I). De estigmas, Cristina Arribas González.
Sobre Ab Radice (I). De estigmas
AB RADICE (I). De estigmas | Cristina Arribas González
Título: Ab radice (I). De estigmas
Caja de autor | Cristina Arribas González
Título: 3º ACTO: UNA SOLA MUJER ACTO-Una mujer sola
Hija De La Raíz | Cristina Arribas González
Título: Hija De La Raíz: El corazón, la rosa y sus máscaras
Cristina Arribas González | Artista radical e integral
Cristina Arribas González (Madrid, 1986) es una creadora radical e integral: poeta, pintora, editora, artista gráfica y visual. Su obra es una manifestación de diferentes disciplinas: literarias, escénicas y visuales.
En el 2013 exhibió sus primeras obras plásticas en un proyecto titulado Ciò che sta dietro la parola. A través de la pintura manifiesta o recurre a una visión poética primogénita del concepto de ser potencialmente esencia.
En el año 2015 presentó, en la Ciudad de las Artes de Alcorcón, Ser D Arte, una exposición pictórica y fotográfica dedicada al artista en resonancia con la naturaleza de su ser y la materia simbólica y onírica de su experiencia.
En 2019 expuso Procesos en el Centro Sociocultural Norte‑Universidad de Móstoles, una reflexión sobre el proceso creativo y el dibujo como parte intrínseca de la obra.
Ha creado portadas para sus propios libros —como "La tierra que emana" (2016) o "La derecha que amó a la izquierda" (2015)— y desarrollado exposiciones e intervención artísticas que fusionan poesía, pintura, dibujo, diseño, fotografía, performance y obras audiovisuales.
Poesía y edición de autor
Debutó con Memorias de una voz (2013), seguido de La derecha que amó a la izquierda (2015), La tierra que emana (2016), Propias (2018) y La luz del instante (2019, junto a Ana Vega Toscano).
En 2024 publicó De todas Rosas, con 42 poemas de economía expresiva y voz intensa.
Y en enero de 2025 Amor no. Agua y Fe, un texto estructurado en tres actos líricos —“La puerta invisible”, “Prometeo” y “Deyanira”— que exploran amor, miedo y poesía como prolongación del alma.
En junio de 2025 cerró esta trilogía poética con Me mueve el amor para quererte, compuesta de tres poemas‑río que profundizan en el flujo de conciencia, el dolor, la memoria femenina y la esperanza.
Temáticas y estilo
Su obra se caracteriza por economía expresiva, saltos de pensamiento, elipsis y un verso nítido cargado de ambigüedad.
Explora la identidad femenina, la memoria y el dolor creador.
Ejemplo: “Mi amor por el dolor / sacrificio de una estirpe / de mujeres / que ya no existen…”
La poesía aparece como válvula de superación, esperanza y reencuentro con una raíz personal y colectiva.
Contribución cultural
Integra disciplinas en un formato de libro‑objeto, combinando diseño gráfico y contenido poético.
Estética influenciada por poetas intimistas (Pizarnik, Pozzi) y cineastas como Tarkovsky, reflejando un discurso audiovisual y confesional.
Destaca por su apuesta por la hibridación entre diferentes artes; su voz lírica intensa y su capacidad para convertir el dolor y la memoria en obra poética y visual. Su trilogía reciente marca un punto culminante en una trayectoria llena de búsquedas expresivas y compromiso con el lenguaje como raíz del ser.
Conexión estética entre arte y poesía
Cristina Arribas genera una experiencia interdisciplinar donde sus imágenes visuales dialogan con su voz poética. Esa estética sensorial se basa en una poética de lo fragmentario, lo evocador y lo introspectivo —una obra cuya fuerza reside tanto en el silencio como en el trazo o el verso –.
*Cristina y sus flores, diseño visual*
Me mueve el amor para quererte | Cristina Arribas González
Título: Me mueve el amor para quererte
Significar con un nombre | Ediciones actuales
Título: Devuelta al cuerpo: De camino al cuerpo
Título: Si en el ensueño hablara
Reedición | Libros de autor
Título: La memoria habitada: Caída de ti
Título: Memorias de una voz
AMOR NO. AGUA Y FE | reseña
Esto logra una particular coronación en el primero de los “actos” de Amor no. Agua y fe: el titulado “La puerta invisible”; muy probablemente —diría incluso que sin duda alguna— la composición más ambiciosa y mejor decantada de Cristina Arribas González hasta la fecha. En esta especie de canto de desamor o, si se prefiere, de insuficiencia amorosa –“Siempre hay una razón para creer / que tenemos miedo / Y lo que no tenemos es el suficiente amor”-, todo fluye con una cadencia admirable hasta alcanzar al cabo la palabra “poesía”, fuente de cada uno de los versos anteriores. Sin embargo, “La puerta invisible” no propone al lector un ejercicio de reflexión compartida sobre el hecho poético ni ninguna otra forma de metaliteratura en sentido estricto. Fundamentalmente porque, a cada instante, se palpa una verdad lírica tan incontestable como el sentimiento de la pérdida: “Cuántas cosas he escrito / perdidas en el tiempo / (…) Me gustaría recuperarlas todas / Una por una / Pero ya no volverán / Se quedaron allí / No sé dónde / Pero sé que las viví / Todas / (…) Y yo que no las quise / y ahora las quiero / Qué amor sin triunfo”. El temblor inconfundible del canto fidedigno, sustentado en imágenes que aúnan con brillantez expresionismo y ternura (“Amor, encontré un montón de pozos rotos / aguas podridas que hablaban de nosotras”), cierra todas las puertas —felizmente para los lectores— a cualquier tipo de vana intelectualización, de manera que el pensamiento, aquí, es gesto y es caricia: “Estoy cansada de escribir de ti / pero no hay cosa tan delicada / y oscura que habitarte sin fin / en este pensamiento”. Poesía, en fin, como “prolongación del alma” unas veces, como “espejo cruel” otras tantas; “corazón en la sombra” siempre, pues ¿quién se atrevería a negar que “la puerta del amor es extraña”, y que hallar esa puerta constituye todo un “acertijo del destino”?
Respecto de “La puerta invisible”, los otros dos “actos” de Amor no. Agua y fe, “Prometeo” y “Deyanira”, se alzarán en la conciencia de los lectores a la manera de un eco rotundo de lo antes dicho, no sin que afloren hallazgos que habrán de desmentir esa estricta condición de mero eco (“Me duele el corazón / porque no lo tengo exacto”; “Quédate con esas mil veces de mi / Yo me quedaré con un sueño”). Además, el tramo final de la obra nos devolverá la esperanza —asediada, sí, pero inequívoca— que latía en el anterior trabajo de Cristina Arribas González, De todas Rosas. “Un día nos llamaremos con el mismo nombre / En el amor”: con esa esperanza lo llegará a expresar el sujeto poético. Con esa fe y con esa agua, sí. Con la ilusión de nuevo conquistada, y la fácil fluencia de este libro exquisito.
Reseña del poeta español Antonio Daganzo en la revista Entreletras (5 de enero de 2024).
HIJOS DE MARZO | Autora
Edición
3 ACTOS | Artes escénicas
Edición impresa bajo demanda.







