Mujer Animal | Cristina Arribas González | Hijos de marzo

Cosmología vital

Los desvividos — muerte, velorios, ancestros, ritual, fe, lloronas, caballos.

Alejandra Teherán — identidad múltiple, vidas anteriores, brujería, cuerpo, fuego, memoria.

Infancia y miedo — monstruos, cama, cuco, oscuridad, pájaros, mirada.

Náhuatl — amor, mezcla de territorios, lenguas, cuerpos, memoria indígena y mestizaje.

Memoria colonial — virreinato, esclavitud, cruz, soldados, territorios, imposición religiosa.


Cuerpo extraño 

I. Los desvividos (muerte, ritual, ancestros).

II. Alejandra Teherán (identidad y vidas anteriores).

III. La infancia y el miedo.

IV. Náhuatl (amor y lenguaje).

V. Memoria colonial.

VI. La cosmología final (Nut, brujas, estrellas y galaxias).


Los que no amamos la vida

Los desvividos somos nosotros

Los que adoramos ancestros de muerte

Y adornamos las mesitas con rituales de fe

Acariciando sus pieles

Los ricos ocultos en los espejos sucios

El drama en los veladores velorios

Las vueltas que da la vida

Cae bocabajo

Los gritos de las lloronas

Aquellas noches de cristales rotos

Las mujeres del 32

Hemos llegado a soltar los caballos

En otra vida

Yo soy Alejandra Teherán

La de los ojos oscuros y el ritual del miedo

La bruja de Teotihuacán

La que cruzó el charco

La que la despellejaron

Nací en el alféizar del cielo

mientras trepaba con uñas Santiago

Por eso fui negra

Por los asaltos en tropel y polvo

En ancianos descuelgues de monturas y caballos

Provengo del fuego

De la llamada de David

Del ritual de las campanas

Del jolgorio de los pájaros

Soy salvaje y antigua

Como los pesos que aguanto

En mi alma

Y al recordar viajan con viaje

De plumas, de huevos

Y llantos

Sangres en cuerpos mutilados

Por hombres hambrientos de fe

Mujeres dañadas

Niños oscuros no por su piel

Por la cruz, la serpiente y la daga

Deja la saliva de su dios

En nuestras tumbas

Ahora levantadas

No pertenezco

Soy en etcéteras de acción

De rayos y truenos

Tengo el corazón doliendo

Porque en mi corazón también fui él

Y me amé en otra vida

En rosas y sangre

Tuve otras vidas

Llegando a mis manos

Cuerdas que colgaban de establos

Te toqué entre monturas y mierdas

Tu pelo colgaba del mío

Galopadas de amor

Ruidos y niños

Yo te tapaba la boca

Tú mis piernas volcabas en (el) cielo

Recuerdo acurrucarme a un regazo de senos y sentir la montura de tus rodillas en mi trasero

No importaba la eficacia del empuje

Ni las miradas que leídas pervierten la escritura

Era todo tan doméstico

Tan traído desde lejos

Que mis mundos quisieron alcanzar aquellos viviendo entre catástrofes

Y lugares infinitos

Donde no habitaba solo yo

Estaban los monstruos también

Los que tapaba con mi manta mágica

Y a la luz se escapaban

En esa oscuridad debajo de la cama

Viajes a la mesa también

Era estar en lo profundo de la herida sin miedo a juzgar la tempestad de los espías

Los viajes a la luna y al reloj

Al cuco que al pasar por el pasillo se descubría

Y yo siempre nadaba en la cama

Me mojaba de miedo por no cruzarme con él

Por no querer su murmullo

Su oscuridad y graznido

Amo los pájaros

Aquel me asustaba porque era siempre él el que descubría mirándome

Y a mí solo me gustaba que me miraran las mujeres de mi vida


Lo que yo veía cuando era más joven y abandoné la existencia de amar

Qué rompen con su sonrisa de payaso

Esos títulos que significaron algo en el virreinato

No ser nadie

La memoria olvidada

Amor de Amar

ahora son corrientes

Ríos cantados

¿Oíste el triunfo de los esclavos

En el puente del virrey?

Existías

Te llamé por tu nombre pequeña Náhuatl

Me sonreíste

Amamos juntas los pies grandes

Te llamaste mi negra inmensa

Olor de manzanilla

Te tuve como florecilla entre mis pétalos

Y yo te llamé mi sapi

De ojos de Kuntur y Ukumari

Mi warmi sapi

Criatura de incertidumbre

Pieles agitadas

Y jauría de animales

Mi sucia judía cuando cruzabas el río

Mi negra vestal al otro lado

El maíz que convertimos en trigo

Acéchame con tu luz iluminada

Allí donde perdí mi cuerpo

De estrellas y me convertí en abeja

Devuélveme la memoria de la rosa

Su fe de espinas y su suficiencia amorosa

Devuélveme la cura

La espina dorsal

No matices mi cuerpo con la oscuridad // del té

Antes de que llegáramos

y lo arrasáramos todo

Yo fui negra como el color de la canela entre Rímac y la montaña blanca

Tuve islas, colonias y vestigios de

Soldados cruzando charcos

Me llamaron con una cruz esclavo

Hermano sin dios

Los paseos que me salvaron fueron estos

Donde el dolor me podía menos que el alma

Donde me podían los pies porque desnudos los encontré un día y no pude dejarlos jamás

Amor de caminar

Negros como el color de mi alma negra, oscura, SILENCIOSA y abstraída

Dejemos que confundan las palabras por suspiros

Me llevaste a ese punto en Barranco

Me robé ese guaino, probé esa chicha en ese potito maldito

Me dejó con la boca seca

Pero pude confundir el río

Y saltar de nuevo

Mi niña Otawi

Qué amor tan profundo

El de las ramas, el de los dioses polinesios

Y el de la música del silencio

Amo tanto el partir de las aguas

Las luciérnagas

Los sapos

Las cuevas y las cavernas

Los crujidos y los gnomos

Y el hombre del caballo

Sin cabeza

Cruzamos culturas así no lo llamábamos nosotras

Atiwa maia mia ti ma maki no wika

Te amo sin ninguna pertenencia

Amati towi otinti ti awa masanana

Mi corazón es tu lugar en el mundo

Te amé pero ahora no encuentro mundos que a la raíz vengan a rescatarte

Mi pequeña cicatriz Náhuatl

He inventado un lenguaje para ti

Solo las hojas se entienden sin tu amor

Pequeña de ojos de Kuntur

Mi mezcla de territorios disueltos

De ríos y maderas

Te he construido una casita junto al río

donde llegan las manos y el aire

para matar a la raíz y sacar de las costillas

Tus estrellas y la cuántica de mi agujero negro

En este universo paralelo apareces por insisto son las partículas indivisibles las que axioman el cuento/cuerpo Mansfield

Esa es la imprenta de las celestes criaturas

Que honraron a las brujas

Saltando en fuegos, puertas y visiones

Robaste en fe Santiagos

y ahora te amo entre alforjas y lumbres de brujas con pensamientos ancestrales

Tuve un sueño donde tomé de tu mano la tierra y cruzamos destellos de luces

En volcadas de firmamentos

Nut, te volveré a atrapar como pájaro y paloma, como juego de estrellas entre hipnóticos viajes a galaxias cuánticas. La suma de nosotras volverá a ti. En pasados celestes porque eres la oscuridad que temida me nació y me murió.

“Mujer yerma, el amor no muere por la sangre”

Maestra mujer de cuatro cabezas

y espíritu libre

Mujer polifonía

Amor

Amiga

Mujer que mal decía

Me enseñaste a no esquivar las palabras

Mujer que perdí tu dolor

En partos a países prohibidos

Soy huracán de estrellas

Gesto hacia dentro que se materializa y explota

Mujer que me alaba

Como me urgen las flores

en sus miles de sofisticados redondeles

Mujer voluptuosa

Acaricia mi estirpe

Porque encontrarás raíces

No hay comentarios:

Publicar un comentario