Efasta.
cuando perdí mi alma.
Sin tu clemencia,
hiciste de mí trapo viejo.
Pocas palabras tuviste;
hicieron de ti la reina
de coronas de armiento
y moradas de buey.
Me hiciste clavar la mano en tu puñal,
porque tuve,
porque quise.
Efasta,
hecha estás.
Efasta
Efasta fue mi vida al pronunciarte,
pues en tu nombre el alma se me hería;
sin tu clemencia, hundido en agonía,
fui sombra que aprendió solo a olvidarte.
Tu voz bastó, tu gesto al coronarte,
de espinas, de dolor y profecía;
hiciste trapo al ser que te seguía,
y al fin mi sangre quiso redimarte.
Clavé mi mano en filo de tu acero,
porque tuve, y porque quise, un día,
morir de amor, y amarte por entero.
Efasta estás: mi ruina y mi porfía,
mi reina del silencio y del destierro,
mi cruz, mi herida, y mi melancolía.
*La poesía de la libertad y el soneto (2025), Cristina Arribas González.*
Espectacular 🌷
ResponderEliminar