Por una vida que no tengo tiempo a vivir;
por una vida que no tiene tiempo a vivir;
por un tiempo donde vivir no vivir,
por vivir sin tiempo…
Desvivir.
Por mí sueno insincera hacia la vida,
porque la muerte dio paso a su existencia;
por una vida que no tuve tiempo a vivir,
por la que huyó sin nombre entre mis manos.
Por los días que fueron tan insignificantes,
que apenas me dejaron desvivir;
por un tiempo que no supe consentir,
que el alma hallara cauce en sus matices.
Por los instantes tristes, tan felices,
que nunca se atrevieron a latir;
por la vida que no me tuvo en suerte,
por el silencio río hacia la muerte,
y con él me río del miedo,
de haber desvivido apenas la tormenta.
De haber amado un solo nombre;
tu invocación y mi amor mueren,
por una vida que no tuve tiempo a vivir.
*La poesía de la libertad y el soneto (2025), Cristina Arribas González.*
No hay comentarios:
Publicar un comentario