Esencia | Cristina Arribas González

Los libros son nomenclaturas mágicas. Actúan como órdenes en el pensamiento, es esencial adquirir una dinámica de praxis en la escritura. 
Así ejercían autoras como Alejandra Pizarnik o Antonia Pozzi con un poder sobrenatural. Tenían la capacidad de conquistar el pensamiento. 
Su poética actúa como pulsión en la mente del lector, la esencia de su poética es superior a su significado. La esencia es el significado mismo. 
Las esencias cinemáticas de Tarkovsky están al mismo nivel que la poesía más directa y dramática de Antonia y Alejandra. Ejercen una filosofía de drama en la conexión mental del espectador. Palabras que contienen mensajes por su colocación en el discurso. Son palabras visualmente bien hechas. 
El trabajo de iluminación no es un trabajo de posesión, está más cercano a la desposesión y al lenguaje de figuras. La simbología de la esencia adquiere credibilidad en el contacto con el discurso. Se configura como una herramienta de diagnóstico del ser; en escribir , el verbo camina en contacto directo con el poeta que se descubre ejerciendo una articulación de visiones. 
Por qué la lengua. Por qué el arte 
Un artista tiene el poder de configurar dinámicas diferentes en el marco de la expresión.  
Es esencial en el creador separarse de la etimología de la herramienta. Hay palabras fuera de ella. No es producción del artista generan un capital de respuestas, es esencial en el artista generar una herramienta subversiva y alejada del producto. La maquinaria intelectual y cultura deshumaniza al artista. Lo convierte en incomprensible, poco humano. Para conquistar la herramienta se necesita de una introspección silenciosa. 
Todo sucede al mismo tiempo que no se sucede, es en el proceso creativo donde se dominan las apariencias. 
Las apariencias de la expresión artística; una obra no se acaba hasta que no se consigue una dinámica de acto. Hacer conlleva plenitud, pleno vuelco a las dinámicas de creación: 
Mágicamente volaremos hacia las cornisas de los arboles como aves sin vuelo 
Alejandra Teherán: 
Contaminar el arte 
Yo he nacido como padre ficticio, mi poder es la 
herramienta del silencio 
Como tracto del color 
Adquiero las figuras 
Ensayar 
Cuando el nombre no tiene lugar Voy a salir a buscarte 
Entre los albores del conducto pensado Ya no escribo 
El personaje 
Vacío 
Las preguntas 
El acontecimiento nace de la pregunta, del estado armónico de llegada. La pregunta ejerce un poder sobre el estado mental. Cuando no hay preguntas, no hay dinámicas de movimiento. La pregunta tiene un principio de desvelo, de ensoñación y contaminación. Existe un juicio de preguntas. La exigencia de la pregunta viene determinada por la exigencia del autor.  
Cuando se carece de ellas y se establece una conexión irremediable con el presente, el tiempo carece de determinación filosófica. El arte es materialmente una vivencia de la esencia humana (tiene/contiene/posee materia/forma humana). Cuando se encuentra entre coordenadas/valoraciones de calidad y exposición, pierde su instrumento/significado. La raíz del arte es el lenguaje. En la espera/inercia de encontrar en las figuras/símbolos una suerte de respuesta, aparece la visión, la llegada.  
La realidad del autor, la credibilidad del autor y su estado infinito 
La autoridad colectiva y las dinámicas de creación son los opuestos de la expresión artística. El autor está condicionado por la deriva. Se manifiesta el estado cultural en manifestaciones afectivas. Hemos dotado al autor de personalidad. El autor debe emanciparse de su figura para poder crear.  
Existe el espectáculo autorial -son los nombres más allá de los textos-. Se usa al autor, su belleza, su sexualidad, para dotar al libro de credibilidad. Se ha perdido el rasgo esencial del texto. Es la condición del autor la que pretende determinar la obra. 
Mi personaje 
Hay que disponer de herramientas esenciales de difusión del arte. El género artístico es polémico en el sentido primordial de la palabra, perteneciente a la discusión. En el arte de la guerra, se ejerce una dispuesta sobre el principio artístico. Mi personaje es el personaje de la guerra, combate los principios impuestos por la idea del autor. Ejerce una influencia de controversia. Es controvertido en el sentido de generar una duda en la procedencia del texto. Utilicé a Alejandra Teherán, como expresión de un acontecimiento de separación del yo. En poesía el autor debe estar alejado de la palabra/de su identidad para devolverle su sentido primordial, el de raíz. El de sustrato dialogante y comprensivo.  
Conocimiento compartido 
La información llega como un acontecimiento de sabidurías pasadas, no es extraño encontrarse con pensamientos parecidos al mismo tiempo. El conocimiento se materializa de la misma manera que la revelación. Se nos revela el secreto mucho antes de ser plasmado. Las obras tienen una condición de pensamiento ensayado, es materia del autor darles el matiz que las diferencie de otras. Vivimos en un mundo en el que la novedad viene determinada por el título. No siendo esencial el recorrido del texto. Hay una condición de efecto, en los títulos, una condición que determina su lectura. El título debe actuar como raíz, como conexión con lo que se va a decir. No debe revelar nada. Debe contenerlo todo. 
Ser arte 
El poder de las dinámicas de creación 
El diálogo con el presente 
La herramienta dialogante es el ser en presente. Configura las exposiciones del creador. El creador tiene un carácter que el autor no tiene. El creador es el que da sentido al autor sin él no hay creación. Contener es un extracto poderoso. La finalidad de la expresión, el cómo está contenido en el ser. Nada de lo que haga será novedoso. Será sustancialmente esencial.  
Esencialmente palabras 
Llegan voces divididas hacia el corazón Es el momento del silencio 
Y así encontrar las manos que nos lazan Como desolación callada 
Amar las raíces detenidas 
Caídos en el vacío del mundo 
Tu corazón latiendo 
Hacia los puntos que oprimen 
Las alas 
Sinfonía es la palabra 
Del carácter encontrado  
en la esencia 
Vacía y oscura 
Oscurecer 
Brotando 
La alegría 
el drama se fue 
Y me quedé 
Para desfigurar 
La masacre 
Cascadas de luz Desembocan en mis brazos Hablar del viaje 
Y volver 
Como pequeña 
En el vaivén 
Colgado en la rama 
De ser precisamente 
Río encadenado 
Al pasar 
Río 
Que en tu nombre 
Te llamé 
Y me fui 
Hacia el fondo 
De mi ser 
Movido 
Inquieto 
Despacio 
Y desolado 
Como un pulso 
Hacia la casa 
Llegué 
Derribando 
Los pasos 
Aire 
Todo lo que me dijeron que sería Para deshacer 
El camino 
Ya vacío 
dos cuerdas rotas 
Y se mantienen caídas 
Se mantienen sosteniendo 
La caja negra 
Luminosa 
Como un paisaje de despedida 
En esta caja negra 
El cielo 
Entra en tormento 
De estrellas 
Y explota 
Como alucinación 
Del viento 
Cuando al llegar la palabra 
No la encuentro 
Puro vacío 
El día que ya me fui 
Existen 
Encadenadas al ejercicio 
De estar desnudas  
Libremente 
Como elegidas para estar desnudas Descubiertas en mis voces Devolverles el vuelo 
De querernos 
En el instante de serlo Descubiertas 
Detener el tiempo 
Hablar 
Como una materia 
Que se rompe 
Cruzar 
Hacer que la palabra 
Sea 
En esas cosas que estrictamente Nos devuelve la materia 
En soledad nos 
pertenece 


*Esencia (2019), Cristina Arribas González.*