Cristina Arribas González | Artista radical e integral

Cristina Arribas González (Madrid, 1986) es una creadora radical e integral: poeta, pintora, editora, artista gráfica y visual. Su obra es una manifestación de diferentes disciplinas: literarias, escénicas y visuales.

En el 2013 exhibió sus primeras obras plásticas en un proyecto titulado Ciò che sta dietro la parola. A través de la pintura manifiesta o recurre a  una visión poética primogénita del concepto de ser potencialmente esencia. 

En el año 2015 presentó, en la Ciudad de las Artes de Alcorcón, Ser D Arte, una exposición pictórica y fotográfica dedicada al artista en resonancia con la naturaleza de su ser y la materia simbólica y onírica de su experiencia.

En 2019 expuso Procesos en el Centro Sociocultural Norte‑Universidad de Móstoles, una reflexión sobre el proceso creativo y el dibujo como parte intrínseca de la obra. 

Ha creado portadas para sus propios libros —como "La tierra que emana" (2016) o "La derecha que amó a la izquierda" (2015)— y desarrollado exposiciones e intervención artísticas que fusionan poesía, pintura, dibujo, diseño, fotografía, performance y obras audiovisuales.

Poesía y edición de autor

Debutó con Memorias de una voz (2013), seguido de La derecha que amó a la izquierda (2015), La tierra que emana (2016), Propias (2018) y La luz del instante (2019, junto a Ana Vega Toscano).

En 2024 publicó De todas Rosas, con 42 poemas de economía expresiva y voz intensa.

Y en enero de 2025  Amor no. Agua y Fe, un texto estructurado en tres actos líricos —“La puerta invisible”, “Prometeo” y “Deyanira”— que exploran amor, miedo y poesía como prolongación del alma.

En junio de 2025 cerró esta trilogía poética con Me mueve el amor para quererte, compuesta de tres poemas‑río que profundizan en el flujo de conciencia, el dolor, la memoria femenina y la esperanza.

Temáticas y estilo

Su obra se caracteriza por economía expresiva, saltos de pensamiento, elipsis y un verso nítido cargado de ambigüedad.

Explora la identidad femenina, la memoria y el dolor creador.

Ejemplo: “Mi amor por el dolor / sacrificio de una estirpe / de mujeres / que ya no existen…”

La poesía aparece como válvula de superación, esperanza y reencuentro con una raíz personal y colectiva.

Contribución cultural

Integra disciplinas en un formato de libro‑objeto, combinando diseño gráfico y contenido poético.

Estética influenciada por poetas intimistas (Pizarnik, Pozzi) y cineastas como Tarkovsky, reflejando un discurso audiovisual y confesional.

Destaca por su apuesta por la hibridación entre diferentes artes; su voz lírica intensa y su capacidad para convertir el dolor y la memoria en obra poética y visual. Su trilogía reciente marca un punto culminante en una trayectoria llena de búsquedas expresivas y compromiso con el lenguaje como raíz del ser.

Conexión estética entre arte y poesía

Cristina Arribas genera una experiencia interdisciplinar donde sus imágenes visuales dialogan con su voz poética. Esa estética sensorial se basa en una poética de lo fragmentario, lo evocador y lo introspectivo —una obra cuya fuerza reside tanto en el silencio como en el trazo o el verso –.

       *Cristina y sus flores, diseño visual*


Índice poético

Sé finalmente sin ti. No soportes tu imagen. Sé finalmente sin nombre.

 

Siempre he estado decidida

Pero todo es mentira

No sé romper el silencio

Me quedé con esa imagen

Un sombrero, dos encuentros

Mi último amor

Los estigmas

Los viernes

Será porque te quiero

Antes que anochezca

Los 33

Aleluya

Una postal, entre tinieblas

Un día antes

Los poemas sin la madre, el primer amor

Los sonidos del silencio

Las palabras del señor, amor, amar

La sociedad de las mal maneras

El ser siente y expresa como las raíces de un tronco a la tierra



*Índice poético libro próxima publicación*

 

Poema del alma | "Ninañawi Otorongo"

Soy fuego antiguo,

nacida del corazón de la montaña.
Mi ojos ven más allá del velo,
donde el silencio canta el lenguaje del alma.

Soy Ninañawi,
el fuego que mira,
la raíz que habla,
la voz que arde sin quemar.

Camino con Otorongo,
guardián de la sombra y la luz.
Desde la Waka sagrada,
mi amor se hace tierra,
y mi palabra, raíz.

Reseña | Me mueve el amor para quererte

Me mueve el amor para quererte

Cristina Arribas González
Hijos de marzo, Madrid, 2025
82 páginas

En el lapso de poco más de un año, entre 2024 y 2025, la escritora y artista plástica Cristina Arribas González (Madrid, 1986) ha dado a conocer una interesantísima trilogía poética que, tras las entregas tituladas De todas Rosas y Amor no. Agua y fe, llega ahora a su fin gracias a Me mueve el amor para quererte. Y resulta curioso: pareciéndose más al primer libro del ciclo en cuanto a su extensión, Me mueve el amor para quererte tiene mucho más que ver, en lo que atañe a su estructura, con lo ofrecido por la autora en el segundo poemario de la trilogía. Ello, de entrada, nos habla de hasta qué punto se hallan orgánicamente dispuestas las tres partes del todo; y, una vez leída la tercera y última entrega, de cómo esa suerte de tres cantos vibrantes que habían estructurado Amor no. Agua y fe proyectan su acertada sombra sobre los tres extensos poemas de tipo moderno, sobre los tres “poemas río” que vertebran ahora las páginas de Me mueve el amor para quererte.

Si elijo aquí la denominación “poema río” en lugar de la de “canto” es por razón de un matiz, a mi juicio, sumamente importante. Cierto que los cantos de Amor no. Agua y fe se hallaban deliberadamente lejos del patetismo, la épica o la solemnidad, mas no menos cierto es que los extensos poemas de Me mueve el amor para quererte surgen de un tipo de escritura para el que el flujo de conciencia se antoja un elemento decisivo; probablemente, el elemento decisivo. Así pues, el muy reconocible estilo de la autora —su concisión, sus elipsis, sus saltos mortales, su ambigüedad admirablemente nítida— se adentra aquí en la selva de lo profundo intuitivo, de lo magmático visible. Como si una incandescencia a ráfagas continuas fuese dando forma y contenido a las tres composiciones que equivalen a los tres segmentos, fuertemente entrelazados, de la obra: “Allí donde el amor nos encuentre / Del dolor que tuve ahora tengo el amor que tengo”, “Yo seré esa loca” y “La herencia”. A todo ello habría que añadir una novedosa inclinación hacia la narratividad, o hacia cierto enfoque narrativo atenuado, lo cual contribuye a asentar las diversas manifestaciones de un flujo de conciencia que, sin embargo, y como nunca antes en la presente trilogía de Cristina Arribas, se libera al extremo de rechazar cualquier conato de direccionalidad explícita.

Escribe la autora: “Éste es el universo de las estrellas mestizas / Donde vagan los tripulantes del dolor”. Y más adelante podremos leer: “Mi amor por el dolor / sacrificio de una estirpe / de mujeres / que ya no existen / que yo creé / que quizás con locura / pronuncié en aquel lugar / donde habitaban las raíces”. Así quedan ya reunidos los temas fundamentales, o mejor dicho, las áreas temáticas fundamentales de la obra; áreas con múltiples ramificaciones en la propia praxis compositiva, y que basculan entre raigambre y memoria, mundo y condición femenina inmanente, desapariciones y creación salvífica, amor y dolor. “´Llegué por el dolor a la alegría”, cantó el añorado José Hierro, mientras que Cristina Arribas desvelará que rescata “con fe / el pasado / de los tentáculos de la rabia”, para añadir después: “Si pudiera ser alegría / tendría el aspecto de un grito”. Y eso es, y hacia eso se proyecta, todo el contenido de Me mueve el amor para quererte; en realidad, toda la trilogía que Me mueve el amor para quererte viene a clausurar ahora con audacia expresiva, con genuinas sorpresas, con acierto y altura. Estamos ante el intento supremo de superación del dolor —y de su rabia aparejada— a través de la palabra poética, que no es sino encendida memoria gracias a la fe indeclinable en la creación literaria y artística. De ahí el amor: el amor vivo e incólume a pesar de todas las tormentas. Y por supuesto la esperanza, el grito alegre de la esperanza, ya afinada en la lucidez: “No regreses a donde fuiste feliz. / Regresa al horizonte”.

Antonio Daganzo, 8 de Junio, 2025

                                                          

Carta a María | Alejandra Teherán

Uno escribe un deseo al escribir: Sería deseable poder interrumpir el dolor.

A veces pienso que mi mente es  demasiado para este mundo. Pero me acuerdo de ti, María, y pienso que para ti, también, y no me siento tan sola.

En la búsqueda del infinito siempre encuentras una verdad inquebrantable: El horizonte. Esa quizá sea  tu elección; el encuentro con la palabra quizá para mí ha sido su búsqueda de color. No encuentro más amor que expresarle a un ser querido mis ideas. Armonizarlas es complejo, lo sé pero podrás contemplarlas como la voz de un ciego. Encuentras poesía en la opinión, en la comprensión de lo enseñado. Las personas cambian, María, te lo dice alguien que jamás se hubiera  imaginado tener una sobrina, una sobrina que llevara el nombre de su abuela, María.

Sabes mejor que yo que los dolores irán y vendrán, ¿sabes que el dolor es una forma de mantenerse vivo? Es una forma infligida de dolor a través del espíritu, es curioso que lo diga alguien como yo. ¿No crees? Alguien que espera que no seas como ella. Pero sí alguien como yo espera mucho más de ti misma…te quiero, nos une un canto imposible, yo quise tanto a la otra María, la primera, que es imposible no amarte a ti, todavía no tienes una personalidad tan definida pero ya observo tanto carácter en ti como lo tenía yo. Y serás la elegida, la que una y deshaga este linaje…No ser María, tampoco es malo, yo fui Alejandra. Tengo una extraña inclinación por acabarlo todo antes de tiempo. Vivir en paz no es fácil, es mucho más que difícil, es distinguir las herramientas que nos catapulten al amor más allegado, aférrate al amor, al tuyo propio, y no se lo des a nadie, porque nadie no sabrá cómo tratarlo, invéntate un nombre, quizá para no ser tú o ser alguien más que tú, pero nunca se lo des a nadie. Nadie no sabrá tratarlo como se merece.

Querida María tu vida ha de ser el comienzo de una gran aventura, suena cursi lo sé, pero es tan cierto, sobre todo los primeros años, querrás correr despavorida, eso espero, y ver mundo, espero que las compañías aéreas tengan vuelos baratos. Tu tía viajó un poco por inercia, viajó un poco por necesidad. Me ahogaba tanto que viajé, luego hice otras cosas, como escribir, desear y por último amar. Qué gran engranaje, María, este tan ansiado lugar en la tierra, a mí me costó nacer, pero finalmente lo hice y sé que mamá está orgullosa, tu abuela, también lo estará de ti. 

María cómo estás hoy… has abierto tus preciosos ojos, no dejes de ser tan auténtica como el corazón te desee, también deberás aprender a calmar tu ímpetu y tu pasión, son desvelos propios del ser humano, como mujer te querrán joder, joder en todos los sentidos de la palabra, pero eso no te debe condicionar a la hora de tomar tus propias decisiones. Esto es salvajemente importante, no olvides que tus decisiones son tuyas, compártelas con los que te quieren tal y cómo eres, con los demás lo sabrás en el momento adecuado, no te enfades con ellos, muchas veces es falta de autoestima, solo déjalos y sigue tu camino, porque María cuando uno se abre al amor, llegan seres infinitos para quererte y para alzarte allá donde tus pasos te aproximen. Cerciórate de contar con tus ángeles, recuerda este número 111, ese es el número de las elegidas para amar. Sigue tu instinto, lo tienes muy desarrollado, el vínculo femenino es fuerte en esta familia, y no te dejes llevar por la desidia, entiende tus ritmos, todo llega y todo de alguna forma se pierde, pero queda tu firmeza, que tu firma sea preciosa. Firma con todas las letras y no te olvides de ninguna. Porque tu clan es de dos.

Y si eres alguien más no pasa nada, desarróllate en la paz del espíritu, sin soportar cruces ajenas, cada uno tiene su propia cruz, cariño, si la tuya es grande busca personas que te llenen la cruz de flores, las hay vivas y muertas. El mundo retrae a las personas, pero también las convierte en únicas. No temas a los magos, ni a las magas, tú tía lo es, ¿por qué tener miedo a la magia? La magia es el resultado de la belleza, y tu belleza interior te hará tremendamente carismática. No temas a la envidia, deja que suceda, y agradece, ese el mayor poder para combatirla, tu tranquilidad de espíritu te disipará las dudas que vayan existiendo. No temas convivir con la herradura, es poderosísima. Sólo da cuando lo sientas de verdad, como contar, sé honesta pero tampoco seas flexible a tus feroces razones para no serlo. Dudar es de sabios pero también es de necios, y en su infinita inteligencia debes conocer su derrota. Debes conocer las líneas, las líneas nos someten pero también nos liberan, aprende de ellas aunque tu deber no sea seguirlas. Nada es recto si tú no lo quieres, obvia cualquier consejo que no venga de alguien que quiera lo mejor para ti, y eso cómo se sabe, jamás se sabe del todo, pero la decisión te hará entender que lo fue, cuando te sucedan cosas que tú y solo tú podías saber.

Si alguien te regala un espejo, mírate para asegurarte que estás ahí, el tiempo pasará y verás cosas diferentes, pero no te deprimas, sigue adelante con paso firme, y permítete perderte.

La idea de fin está presente en todos nosotros, María, nos perdemos entre abismos demasiado insignificantes, cuando significan ya es demasiado tarde. Pero en la finitud encontramos un camino fuerte de aprendizaje, los caminos son al fin un lugar donde determinar nuestras acciones.

Somos seres de ámbitos diferentes, no cierres tus puertas a una sola posibilidad, eres una mujer con infinitas posibilidades para crear conceptos nuevos, caminos nuevos, y tus motivaciones no deberán ser expuestas sin que su intención se manifieste en cada una de ellas. No olvides el significado, la esencia de toda respuesta está determinada por su significado. 

Sé alma, se vuelo, sé tierra, sé cada una de las cosas que te hagan sentir libre, feliz y en movimiento. Captarás tu luz en movimiento.  

Nadie es infinitamente feliz, siempre hay una desgracia que interrumpe un instante pero también hay un instante lleno de belleza. Tu tía capta instantes, lo lleva haciendo toda su vida, porque es en el gesto más pequeño donde encuentras una verdad infinita. La muerte también es infinita para los vivos.

A veces siento que he adquirido una personalidad que no es la mía.

Pero no te preocupes, los actores van y vienen dentro de nosotros. Nos mantienen despiertos por si acaso.



Madrid, 22 de febrero del 2018